Ruiz-Healy Times: Sorprendente ausencia de solidaridad


Desconfianza al hacer donativos

Existe desconfianza al momento de realizar donativos.

Aquel fatídico 11 de septiembre en el World Trade Center.

Eduardo Ruiz Healy

La solidaridad de los mexicanos hacia sus compatriotas en desgracia es legendaria. Es ejemplar la forma en que al paso de los años la sociedad ha apoyado económica y materialmente a las miles de víctimas de huracanes, terremotos, inundaciones y demás desastres naturales.

Dada la realidad económica del país, los damnificados que causan estos desastres generalmente pertenecen a las clases más pobres.

Cuando son víctimas de los efectos destructivos de un temblor, de unos vientos huracanados o de una inundación, pierden casi todo o todo lo que poseen, si no es que la vida misma.

La calidad de las edificaciones en que bien o trabajan estas personas deja mucho que desear y generalmente quedan grave o totalmente dañadas después del fenómeno natural.

Los lugares en donde viven los damnificados muchas veces son pequeñas poblaciones o rancherías alejadas de centros urbanos importantes o de caminos que faciliten llevarles la ayuda que necesitan.

 

SON MILES DE DAMNIFICADOS

El sismo de 8.2 grados Richter ocurrido casi a la medianoche del jueves pasado mató a 100 personas.

Decenas de miles de viviendas resultaron dañadas, muchas de ellas irremediablemente. Tan sólo en Chiapas unas 80,000 personas se quedaron sin casa.

Decenas de miles de chiapanecos y oaxaqueños no tienen donde vivir y otros cientos de miles menos desafortunados carecen de lo más esencial para sobrellevar la situación. Necesitan agua, alimentos, cobijas, ropa, pañales para bebé, chamarras e impermeables que los proteja de la lluvia, tiendas de campaña en donde dormir. En suma: les falta todo.

Y, para aliviar estas carencias, esta vez parece que está ausente la legendaria solidaridad que muchas veces han demostrado los mexicanos hacia los menos afortunados.

A los centros de acopio no están llegando las provisiones que deberían llegar. Las cuentas bancarias que se han abierto para recaudar fondos para los damnificados no están recibiendo las donaciones que se esperaban.

¿Qué está ocurriendo? Aparentemente hay quienes desean dañar la de por si golpeada imagen del gobierno sin que les importe que, al hacerlo, agravan el sufrimiento de miles de personas.

Hotel derruido

DONACIÓN Y CORRUPCIÓN

Quienes dirigen esta campaña, sabiendo que todos estamos hartos de los altos niveles de corrupción gubernamental, promueven a través de las redes sociales la idea de que cualquier donación que se haga, en efectivo o en especie, será desviada por funcionarios corruptos e invitan a las personas a que sólo hagan sus donativos a través de organizaciones no gubernamentales, que carecen de la eficiencia necesaria para hacer llegar bienes y dinero a las zonas afectadas.

Ignoremos esas campañas y donemos el dinero y bienes que podamos a quienes ahora más lo necesitan.

No permitamos que esta sorprendente ausencia de solidaridad dañe a miles de mexicanos.

Ceremonia del Grito en la Ciudad de México

EL GRITO

Esta noche, en punto de las 23:00 horas (Centro), el presidente Enrique Peña Nieto, desde el balcón central de Palacio Nacional, echará vivas a los héroes de la Guerra Independencia. Al hacerlo recordará a Miguel Hidalgo, el cura párroco de Dolores, Guanajuato, que en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 convocó a los habitantes del pueblo a alzarse contra las autoridades virreinales que pretendían reconocer a José Bonaparte como rey de España, quien en junio de 1808 tomó el lugar del rey Fernando VII al ser impuesto en el trono por su hermano Napoleón.

Las palabras que dirá el presidente no serán las que dijo Hidalgo. Muy probablemente, serán las mismas que pronunció justo hace un año desde ese mismo lugar: “Mexicanos, vivan los héroes que nos dieron Patria y Libertad. ¡Viva Hidalgo!, ¡viva Morelos!, ¡viva Josefa Ortiz de Domínguez!, ¡viva Allende!, ¡viva Aldama!, ¡viva Galeana!, ¡viva Matamoros!, ¡viva Guerrero! ¡Viva la Independencia Nacional! ¡Viva México!, ¡viva México!, ¡viva México!”.

No existe una versión definitiva de lo que Hidalgo dijo en el atrio de su iglesia. Sin embargo, todas las versiones coinciden en señalar que reconoció a Fernando VII como el soberano de España y sus posesiones. En seguida reproduzco algunas:

“¡Viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII y muera el mal gobierno!” – Versión de 1810 de Manuel Abad y Queipo, obispo de Valladolid (hoy Morelia).

“¡Viva la América!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la religión y mueran los gachupines!” – Versión de 1810 del cura realista Diego de Bringas.

“Viva la religión católica!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la patria y reine por siempre en este continente americano nuestra sagrada patrona la santísima Virgen de Guadalupe!, ¡muera el mal gobierno! – Versión anónima de 1810 recopilada por el historiador Ernesto Lemoine Villicaña.

¡Viva América!, ¡viva la religión y muera el mal gobierno!” – Versión del 1811 del héroe y mártir independista Juan Aldama.

“¡Viva Fernando VII y la Virgen de Guadalupe!» – Versión de 1813 del fraile liberal Servando Teresa de Mier.

“¡Viva la religión!, ¡viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la América y muera el mal gobierno!” – Versión de 1840 del historiador conservador Lucas Alamán.

“Hijos míos! ¡Únanse conmigo! ¡Ayúdenme a defender a la patria! Los gachupines quieren entregarla a los impíos franceses. ¡Se acabó la opresión! ¡Se acabaron los tributos! ¡Al que me siga a caballo le daré un peso; ¡y a los de pie, un tostón!”. – Versión de 2011 del historiador Carlos Herrejón.

El Padre de la Patria Hidalgo no buscaba independizar a la Nueva España de la madre patria sino del gobierno espurio de José Bonaparte. Fernando VII recuperó el trono en 1809 y su absolutismo obligó a los sucesores de Hidalgo a pelear por la independencia del país.

Fervor patrio

A 16 AÑ0S DEL 9/11

La mañana del 11 de septiembre de 2001 conducía mi programa matutino en Grupo Fórmula cuando me avisaron que un avión se había estrellado contra el World Trade Center (WTC). Al principio supuse que se trataba del WTC que se ubica sobre la Avenida Insurgentes Sur, en la Ciudad de México. Después de todo, ese edificio estaba entonces más cerca de lo que está hoy de la ruta de aterrizaje de los aviones que vuelan hacia el Aeropuerto Internacional.

Así lo comenté al aire cuando se me informó que se trataba del WTC de Nueva York. De inmediato lo aclaré y a partir de ese momento narré lo que sucedía con base en la información difundida por las agencias noticiosas y las imágenes que se trasmitían desde Nueva York.

Habían transcurrido menos de 10 minutos cuando Víctor Sánchez Baños, que entonces colaboraba en mi programa, gritó que en CNN se veía como otro avión se estrellaba contra el WTC. Al principio pensé que se trataba de una repetición del primer avionazo, pero no, otro avión se había impactado contra el WTC.

Si después del primer avionazo podía suponerse que se trataba de un accidente, después del segundo ya no había duda alguna: Estados Unidos acababa de ser el blanco de un ataque terrorista.

Media hora después del segundo ataque un tercer avión se lanzó contra el Pentágono, en Arlington, Virginia, que es la sede de la Secretaría de la Defensa estadounidense.

Un minuto antes de las 9:00 horas (Centro) se desplomó la Torre Sur del WTC y a las 9:28 cayó la Torre Norte.

Torres gemelas

SE SALVÓ EL CAPITOLIO

Entre la caída de ambas torres nos enteramos de que un cuarto avión había caído en un campo agrícola cerca de Shanksville, Pennsylvania. Después se nos diría que los que lo secuestraron pretendían dirigirlo contra el Capitolio, en Washington, DC, sede del poder legislativo de Estados Unidos, y que los terroristas lo estrellaron al ver que los pasajeros pretendían retomar el control de la aeronave.

Los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 causaron la muerte de 2,996 personas, incluidos los 19 terroristas que se apoderaron de los cuatro aviones, y cambiaron el mundo como es día no podíamos imaginar que lo harían.

Desde el 9/11 a la fecha varias organizaciones terroristas se volvieron trasnacionales; Estados Unidos y sus aliados se involucraron en varias guerras que no acabaron con los terroristas, sino que promovieron la aparición de nuevas organizaciones, como el Estado Islámico; 337 ataques terroristas en países europeos han matado a 2,342 personas y herido a otras 8,289 (de acuerdo conwww.thereligionofpeace.com).

Después del 9/11 hay la percepción generalizada de que vivimos en un mundo más inseguro e inestable y que poco puede hacerse a corto plazo para remediar la situación.

 

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