Retorno a la realidad


Ari Salgueiro

 Tengo que reconocer que no me lo esperaba… Siempre, hasta antes del lunes pasado pensé que Donald Trump pasaría por encima de Hillary Clinton en el primero de los tres debates que deben sostener antes de la elección de noviembre.

Sin embargo, quien arrasó fue la demócrata, quien se vio muy superior a un Trump, trompicado y quien se notaba contenido para no soltar sus acostumbradas y desproporcionadas diatribas, la mayoría de ellas sin sustento, contra su rival demócrata.

La verdad es que el debate fue de muy bajo perfil con un Trump fuera de lugar, incomodo y por momentos sin saber que decir y una Hillary como siempre, políticamente correcta, fría y sin salirse del guion.

El perdedor fue Trump porque por momentos perdió el control y porque visiblemente es un hombre que no está preparado políticamente.

El éxito del empresario es, precisamente, su discurso reiterativo, grosero y denigrante contra la inmigración.

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ATACADO CON SUS PROPIAS ARMAS

El rollizo neoyorquino, descendiente directo de inmigrantes escoceses y alemanes, no tiene más armas políticas, aunque ha sabido aprovechar fantásticamente ese odio que, desafortunadamente, los estadunidenses anglosajones no han sabido arrancarse y que a la menor provocación estalla contra todo lo que vaya contra el orden establecido, el cual, notoriamente, sigue siendo muy bondadoso con los blancos en ese país y muy agravante para latinos, negros y asiáticos.

Sin embargo, luego del debate parece que sus bonos ya no están al alza. La señora Clinton está aprovechando el momento ventajoso para atacar con sus mismas armas al magnate y estrella de reality shows.

La ex secretaria de Estado comenzó a usar como estandarte de campaña a la ex miss universo venezolana Alicia Machado, quien fue maltratada por Trump cuando este hombre controlaba el concurso de Miss Universo.

Eso desquició a Trump, que la madrugada del viernes –se nota que el tema no lo dejo dormir- por vía twitter comenzó a mandar mensajes insultando a Machado y a Hillary Clinton.

El magnate inmobiliario mordió el anzuelo y se fue a fondo, insulto a las dos mujeres con lo que de inmediato se ganó la repulsa de la políticamente correcta sociedad estadunidense, que no dudo en acusarlo de misoginia.

Ahora Trump se encuentra en sus horas bajas y no parece muy capaz de salir adelante. De acuerdo con las últimas encuestas ya está abajo cinco puntos con respecto a la candidata demócrata, lo que realmente preocupa a su equipo, pues la caída no se debe a un verdadero repunte de la señora Clinton, no, se debe a una estrepitosa y sorpresiva caída de Trump.

Sin duda, su discurso está muy desgastado, no tiene variantes y tampoco matices, es lineal y sin cortapisas.

Además su pasado lo persigue, el equipo de trabajo de Clinton, ha trabajo horas extras para rescatar situaciones y frases comprometedoras en temas realmente delicados.

Las cosas parecen retomar su curso natural, para tranquilidad de la economía mexicana, que respiro con el resultado del primer debate y el peso comenzó a recuperarse respecto del dólar en forma casi inmediata.

Líderes de opinión en Estados Unidos han tomado la palabra y se han sumado a una contundente campaña contra Trump, lo que parece haber comenzado a rendir frutos.

El republicano no sabe qué hacer y ante lo inasible de los discursos de sus detractores, seguramente luego de una larga y enfebrecida noche de reflexiones, se ha agarrado de lo primero que se le ocurrió y quien pago los platos rotos fue Alicia Machado y su vida sexual.

Así que si todo sigue igual Trump seguirá en picada y la señora Clinton, se mantendrá sólidamente arriba en las encuestas, esa parece la tendencia a menos que ocurra algo trágico para los demócratas.

Pero los mexicanos no deberíamos respirar tranquilos y mucho menos celebrar, pues como ya lo advirtió el director del Banco de México Agustín Carstens, con Trump nos esperarían un huracán, pero con la señora Clinton al menos nos espera una tormenta tropical.