Quintero en su tinta: La fiebre del oro llegó a Oaxaca


Antonio Quintero

 Tal y como sucedía en la época de la fiebre del oro allá por los años  de 1850, en Baja California en los Estados Unidos, para sustraer oro de donde fuera, en ríos, montañas por todos lados, en el cual se originó simultáneamente en la búsqueda de yacimientos y la explotación de minas de oro, como un boom para  la engatusada población que pronto se dio cuenta que el concentrar tal riqueza podrían cambiar sus vidas, empezando con las famosas “pepitas de oro”, y luego aventurarse a descubrir betas, en regiones aisladas y montañosas, no era fácil pues era obvio que tal búsqueda también era la exploración de unir bandas criminales que operaban para el tráfico, robo y asaltos para conseguir el ansiado metal que los sacaría en algunos de los casos de su pobreza…

Y bueno este episodio o introducción de la famosa fiebre del oro que sacudió a los estados unidos en esos siglos se ha ido convirtiendo en la búsqueda de “otros tesoros”, de ese oro que ahora además del petróleo negro, de las acciones bancarias, se ha convertido en un claro deseo de la globalización de nuestro tiempo, es decir ahora esa fiebre del oro está en todas esos sistemas políticos en todos los rincones del planeta tierra.

Ese oro representado ahora en pleno siglo veintiuno son las candidaturas que “avientan, formulan, trabajan y que preparan”  para contender en la pelea de distritos, envueltas en comunidades, ranchos, entidades, peleas electorales para la sucesión al poder.

Mario López Valdez

Ésta se ha convertido en la férrea tentación de conquistar y llegar al poder, al trono,  al costo de lo que sea, de manera criminal, violatoria de la ley, y al bajo mundo, no hay ni existe otro interés más lleno que de lograr una candidatura comprada en los propios institutos políticos, y de ahí pagar todos esos compromisos contraídos para ir pagando a través del erario público todas esas deudas, por desgracia los casos que estoy comentando efectivamente sí existen en nuestra entidad oaxaqueña junto con sus pobrísimos rincones de sus enlodadas comunidades.

Pareciera que la fantasía alcanzó la realidad, pero no, nuestra entidad ha sido cruelmente experimentada en estas lides políticas, como ratoncillo de indias que sirven para experimentos, de todo tipo, y en el aspecto electoral lo han entendido a la perfección, los mapaches se han quedado cortos, y los trucos para ganar candidaturas son catalogados ya por institutos internacionales como ejemplo de las maravillas de la perfección que como mexicanos nos debe dar orgullo,  claro que sí desde como gobernadores sin presentar ninguna plataforma básica como requisito para llegar a ella, llegan a derrochar todos los millones de pesos para encumbrar imágenes que paulatinamente digiere la población.

Precisamente en estas elecciones del 2015 de nuevo llegan los momentos multiorgasmicos como recién se aventurara a decir el gobernador de Sinaloa Mario López, todo se vale, en esta fiebre del oro que vive el país entero con sus elecciones intermedias… Y bueno parece ser que entre la fiebre y los orgasmos mentales de muchos personajes políticos son simplemente eso; en resumen la poca estimulación que reciben se ilustra en sus eventos, puede ser que no solo son los personajes sino los momentos pasionales que viven todos ellos, puede ser que también las entidades sufran de esos episodios como sucedió en Oaxaca cuando llegó Gabino Cué Monteagudo, con el disfraz perfecto de un demócrata, y que al paso del tiempo ha quedado desgarrado con la imagen que siempre ha tenido; la de un perfecto simulador, que se atreve a abrazar a una anciana, que besa a un niño, que sonríe, que hace de su papel una decadente obra de teatro, sorda y aburrida, que monta sus fingidas carpas de audiencias públicas, para mostrar que es coherente, que atiende a los necesitados, que ama a su pueblo, que luego de saludar a cada uno de ellos se “lava” con gel antibacterial, ese es el gobernador que llegó marcado por la fiebre del oro…

Jose Julio Antonio Aquino

Esa es la ambición que ha marcado a todos los de la maldita coalición que gobierna a Oaxaca, y que como tal en estos cuatro años ha engendrado a seres diabólicos, manteniéndolos en cada dependencia, empollándolos, incubando a monstruos, que hoy a aventado a la superficie terrena a través de candidaturas…

¿Que nos espera en cada región?, pues más y peor de lo mismo, con candidatos que aventaron su encargo por tres años, y por la fiebre del oro dejaron su curul, su dependencia y se “lanzaron”, a realizar su candidatura, a recorrer por vez primera colonias, barrios, rincones  de su distrito esta es la única vez que conocerán algo de él, porque después se guardarán como la muñeca fea, perderán su imagen bonachona y se harán los monstruos de siempre, se desquitarán con el pueblo, con sus empleados, con todo lo que esté al frente de su fracaso, de su borrachera y todo por esa fiebre del oro que contagió a todos…

Le echarán la culpa a todos, como ha sucedido siempre, así actúan los seudo-candidatos y candidatos en todas las regiones de la entidad oaxaqueña, así hay ejemplos en los municipios más pobres y miserables como en la olvidada Mixteca, en sus valles centrales, en sus municipios conurbados… Los Simancas Bautista, los jose Julio Aquino, dos claros ejemplos de que el rojo y el amarillo son idénticos como dos gotas de agua,  en su putrefacción, en su corrupción degenerada, dos ejemplos de que Oaxaca esta sacudida por los descerebrados, por locos, por la demencia del poder, pues en cada municipio esta fraguada por la alta corrupción, los municipios alejados, los municipios cercanos con resultados idénticos, gobernados por inmundicia de ediles, regidores, directores, coordinadores etc. Etc….

Con Gabino Cué se desparramó la melcocha, con él se ha permitido que la corrupción no se acabe sino florezca a toda su plenitud, a toda su bonanza, a todo lo que dé, porque el gobernador Pinocho le fue creciendo la narizota de tanta mentira, de tanta simulación, de obscenidad administrativa, de perversidad social, decadencia es su eslogan de intento de gobierno…

y lo que viene con sus monstruos  son resultado de sus espasmos multiorgasmicos, un seudogobernante que le causó fiebre el gobernar… Hasta la próxima!

Germán Simancas