Política confesable


El estado y la capital hacen agua

De taxistas

Y de maestros

Tomás Ezequiel Toledo

 Mientras crecen las acciones de los profesores de la sección 22, como parte de su acuerdo para no permitir que se realice el proceso electoral del 7 de junio -ya han advertido que no aceptarán que se instalen casillas en escuelas públicas-, desde el palacio de gobierno se tiene la percepción de que no pasa nada ni ocurrirá nada en esa fecha.

Que, según Gabino Cué, las elecciones se desarrollarán en normalidad.

Para Cué, las definiciones de la sección 22 se tratan sólo de un pronunciamiento político y la reunión que sostuvo con ellos ni siquiera, dijo, se abordó el boicot a las elecciones.

Declaró: «Lo que hablamos fueron los temas de pagos rezagados».

Es posible, pero si los maestros no se refirieron al tema si a Cué le preocupa el desarrollo de las elecciones sin sobresaltos, para él era obligado hacer el llamado a los maestros desistir de esa estrategia. Si el exhorto lo hizo después en público, la pregunta básica es por qué no se los dijo en privado.

Es de sentido común que a cualquier gobernante le saltara el tema en una reunión con quienes han anunciado tal boicot. Ah, pero claro, Cué no es gobernante. No gobierna. Y bueno, si no tiene al menos una idea básica en ese sentido es entendible que le deje la gobernabilidad del estado a fuerzas que no son las formales.

Así, si las elecciones se desarrollan con una normalidad más o menos aceptable habrá dependido de decisiones externas a la administración del estado.

Lo malo es que ya es el quinto año y si Cué no tenía experiencia para gobernar cabría esperar que a estas alturas al menos tuviera una noción. Desafortunadamente para el estado y la sociedad oaxaqueña la nave hace agua por todas partes y no hay conducción hacia ningún lado.

Se ve por todas partes.

Por ejemplo, circula con profusión en Internet un video del enfrentamiento entre taxistas en la capital, donde se observa cómo un trabajador del volante escapa de sus oponentes.

confesable se desplazan con

El conductor, para huir, salta el camellón con su automóvil, se mete al tráfico en sentido contrario, tuerce por una calle, con hombres armados con palos y piedras que lo persiguen. Y detrás de todos, fotógrafos y camarógrafos que registran la escena.

En la calle por la que sale, también en sentido contrario, el taxista logra alejarse de la zona de la confrontación.

Ya antes fueron los camioneros. Ya antes fueron los policías.

La lista de evidencias y signos de la falta de atención surgen por doquier.

En ese contexto de desgracia por la ineptitud de Cué y sus empleados, ha resultado como una bocanada de aire fresco la caminata que el maestro Francisco Toledo hizo por el centro histórico oaxaqueño para celebrar el Día Mundial del Libro.

Al hombro un exhibidor de libros, Toledo ofreció libros a 50 pesos cuando su precio normal es de 300 y regaló fábulas de Esopo en Zapoteco.

«Libros baratos para todos» fue el mensaje central. Para e maestro debería haber un lector de libros en cada esquina.

Más atendible es la convocatoria que hizo cuando cabría de esperar de la administración estatal un programa similar, que difunda el amor por las letras, en un país y en un estado donde abunda la ausencia de lectores, el analfabetismo.

confesable  francisco toledo

Sobre todo, los analfabetas funcionales como los que cobran como funcionarios en la nómina de Cué.

Pero qué ha hecho por ejemplo ese señor que tiene el título de gobernador. Más que promover la cultura, ¿no fue el que se cobró a lo chino una supuesta deuda fiscal del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca?

La violencia, el desorden, están imparables. Pobre estado. La sociedad, estoica, continúa aguantando la falta de políticas que le den un respiro no sólo a su economía, sino a la paz y a la estabilidad que merece.

La buena noticia es que este sexenio ya casi se acaba. La mala es que todavía falta más de año y medio. Es como aguantar la respiración bajo el agua cuando se sabe que difícilmente habrá una burbuja de aire para sobrevivir.

CONFESABLE   DESORDEN, VIOLENCIA,