Los mexicanos, diputados deluxe


Cinismo de algunos legisladores; elegir entre  súper bowl y cumplir con su trabajo., ¿Qué significa “conflicto de intereses”? ¿cómo definen algunos este concepto?, Inicio de sesiones del Congreso registró  ausencia de 205 diputados y 42 senadores.

 Eduardo Ruiz-Healy

El Centro de Investigación Periodística de Chile publicó el 11 de junio de 2014 un estudio realizado por los sociólogos Colombina Schaeffer y Leonardo Valenzuela y el periodista Patricio Segura Ortiz. Intitulado Democrática desigualdad: Diputados chilenos son los mejor pagados en los países de la OCDE, el trabajo de los tres investigadores compara los sueldos anuales de los legisladores de las cámaras bajas de los poderes legislativos de los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Los sueldos se indican en dólares de Estados Unidos ajustados por paridad del poder adquisitivo (PPA).

Como el título del estudio lo dice, los diputados chilenos son los mejores pagados, ganando 252,505 dólares anuales. Los peores pagados son los húngaros, que solo perciben 32,366 dólares.

Ganan más que los mexicanos, pero menos que lo de Chile, los legisladores de Estados Unidos (174,000), Italia (173,488), Japón (140,263), Corea (139,535), Australia (124,735), Alemania (123,432), Canadá (122,555), Bélgica (120,680), Austria (120,066), Turquía (115,116), Holanda (110,174), Israel (109,209), Polonia (100,141), Francia (99,108), Nueva Zelanda (97,502) y Grecia (96,664).

Ganan menos que los mexicanos, pero más que los húngaros, los diputados de Irlanda (95,817), Reino Unido (90,134), Noruega (86,330), Luxemburgo (81,099), Suecia (80,692), Dinamarca (79,482), Finlandia (79,083), Eslovenia (71,047), Estonia (66,808), España (57,485), Portugal (56,336), Islandia (55,159), República Checa (48,421), Eslovaquia (42,284) y Suiza (37,858).

ernesto cordero

SUELDOS DE LEGISLADORES Y SUS REPRESENTADOS

Ahora bien, los autores también relacionaron los sueldos de los legisladores con el PIB per cápita y el salario mínimo de cada país. Los resultados son muy interesantes en vista de que muestran que tan cerca o lejos es la realidad económica de un diputado con el de la mayoría de los ciudadanos que representan.

Comparando los sueldos con el PIB per cápita, resulta que otra vez son los diputados chilenos quienes más ganan: 11.8 veces más que el PIB per cápita. Después de ellos están los de Turquía (6.3), México (5.6), Italia (5.1), Corea (4.6), Polonia (4.4), Japón (4.0), Grecia (3.7), Israel (3.5), Estados Unidos (3.4), Bélgica (3.0), Nueva Zelanda (3.0), Alemania (2.9), Canadá (2.9), Australia (2.8), Estonia (2.8), Austria (2.7), Francia (2.7), Holanda (2.5), Reino Unido (2.5), Eslovenia (2.5), Irlanda (2.2), Portugal (2.2), Finlandia (2.0), Suecia (1.9), Dinamarca (1.9), España (1.8), República Checa (1.8), Eslovaquia (1.6), Islandia (1.4), Hungría (1.4), Noruega (1.3), Luxemburgo (0.9) y Suiza (0.7).

 

DIPUTADOS MEXICANOS LOS MEJOR PAGADOS

Considerando que le relación de los sueldos con el PIB no es la mejor manera de comparar la realidad salarial de un legislador con la del resto de la población de un país, los investigadores los relacionaron con los salarios mínimos vigentes en cada país. En este análisis resulta que los diputados mexicanos son los mejor pagados: 55.8 veces el salario mínimo. Les siguen los de Chile (40.3), Italia (21.1), Japón (13.6), Turquía (12.8), Estados Unidos (11.8), Estonia (11.2), Polonia (10.2), Grecia (10.2), Corea (9.9), Israel (9.2), Canadá (7.5), Austria (7.5), República Checa (7.4), Australia (6.2), Eslovaquia (6.0), Bélgica (5.5), Portugal (5.8), Alemania (5.6), Reino Unido (5.5), Nueva Zelanda (5.4), Holanda (5.29, Eslovenia (5.2), Francia (5.1), Irlanda (5.1), España (5.0), Finlandia (4.6), Hungría (4.0), Luxemburgo (3.7), Suecia (3.4), Dinamarca (3.4), Noruega (3.1), Islandia (2.4) y Suiza (1.2).

Es evidente que los diputados mexicanos son deluxe, los mejores pagados del mundo, comparando sus ingresos con los del resto de los mexicanos. De acuerdo al INEGI, el 82% de la población económicamente activa del país gana hasta cinco salarios mínimos.

Ante esta realidad, ¿cuánto debería ganar un diputado o senador mexicano, federal o local? Y si tomáramos en cuenta su baja productividad y utilidad, ¿cuánto?

El estudio completo puede verse en: http://ciperchile.cl/2014/06/11/democratica-desigualdad-diputados-chilenos-son-los-mejor-pagados-en-los-paises-de-la-ocde/

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 LEGISLADORES VIVIDORES

Ernesto Cordero, senador de la República, ex líder de lo senadores panistas, ex secretario de Hacienda y de Desarrollo Social, ex aspirante a la candidatura presidencial panista y cabeza visible del calderonismo, decidió que el partido de fútbol americano denominado Super Bowl 2015, realizado el domingo pasado en el estadio de la Universidad de Phoenix, en Arizona, era un evento más importante que la sesión de apertura del último período de sesiones de la histórica LXII Legislatura del Congreso de la Unión que también se efectuó ese día.

Por eso decidió irse a Phoenix para presenciar el Super Bowl, acompañado por el ex panista Luis Ignacio Zavala, cuñado de su jefe y hermano de la ex primera dama Margarita Zavala de Calderón.

En entrevista concedida a Ciro Gómez Leyva en Grupo Fórmula, Cordero justificó su viaje diciendo que la sesión de apertura del período se sesiones sólo dura diez minutos y “es claro que no se iba a discutir absolutamente nada”. Es decir, para quien llegó al senado de la misma manera en que llegó a sus demás cargos público -por el dedazo de Felipe Calderón-, la apertura de los trabajos del Congreso no es un evento importante. Si todos los legisladores pensaran como él no se hubiera dado el quórum necesario para realizar la sesión.

Con el cinismo que lo caracteriza desde la vez en que se atrevió a decir que un mexicano que gana 6,000 pesos puede vivir sin mayores apuros económicos, el senador dijo que pidió que se le descontara de su sueldo el día que faltó a trabajar y que “el tema de que los servidores públicos no podamos hacer una vida como la hacen todos los mexicanos también parece ya un exceso”. Cordero aparentemente cree que cualquier mexicano puede dejar de trabajar cuando se le antoje con sólo pedirle a su jefe que le descuente el día y también supone que todos los mexicanos pueden asistir a un juego de Súper Bowl, evento cuyos boletos de entrada teóricamente cuestan entre los 500 y 1,500 dólares pero que en realidad se venden en varios  miles de dólares –algunos hasta en 10,000- en un mercado secundario dominado por revendedores. ¿Cuánto pagaron quienes, como Cordero y Zavala, se sentaron en las primeras filas del estadio.

Ahora bien, Cordero no fue el único legislador que no asistió el domingo al inicio del período ordinario de sesiones del Congreso. Centenas de sus colegas tampoco estuvieron en la Cámara de Diputados. De acuerdo a la información disponible,

205 diputados y 42 senadores (Cordero incluido) decidieron que tenían cosas más importantes que hacer. No dudo que muchos de ellos también estuvieran en el Súper Bowl.

Lo ocurrido el fin de semana pasada es un ejemplo más de la irresponsabilidad que caracteriza a un buen número de legisladores vividores que, como Cordero, para nada están preocupados de los problemas que afligen a los mexicanos y cuyas conductas dañan la de por sí maltrecha imagen de los políticos de nuestro país.

 

CONFLICTOS DE INTERÉS

El martes pasado el presidente Enrique Peña Nieto designó a Virgilio Andrade Martínez como Secretario de la Función Pública y anunció lo que denominó “conjunto de acciones ejecutivas”.

Dijo, entre otras cosas, que “A partir de mayo de este año, mes en que por ley todos los servidores públicos entregan la declaración patrimonial, será obligación de los servidores públicos federales, presentar una declaración de posibles conflictos de interés. Esta declaración deberá entregarse al ingresar a cargos públicos federales, actualizarse anualmente o en cualquier momento en que un funcionario considere que pudiera ocurrir un posible conflicto de interés en su responsabilidad… La declaración contendrá, entre otros elementos, las actividades profesionales del funcionario, su participación en empresas, la existencia de deudas o bienes propios de su cónyuge o dependientes económicos, así como las causas por las que el servidor público considere que pudiera existir un conflicto de interés con relación a las decisiones que tiene a su cargo. Esta declaración de posibles conflictos de interés retoma las mejores prácticas internacionales y su diseño cuenta con el aval de los expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE”.

Ahora bien, ¿qué es un conflicto de interés, como lo define la OCDE?

En su documento Managing Conflict of Interest in the Public Service: OECD Guidelines and Country Experiences (en español: Administrado el Conflicto de Interés en el Servicio Público: Directrices de la OCDE y Experiencias de Países), publicado en 2003, la OCDE señala que: “Históricamente, la definición del término «conflicto de interés» ha sido el tema de muchos y variados enfoques. Todos los funcionarios tienen legítimos intereses que se derivan de su condición de ciudadanos particulares, conflictos de

interés que no pueden ser simplemente evitados o prohibidos, y que deben ser definidos, identificados y gestionados. Estas directrices adoptan un enfoque definicional que deliberadamente es sencillo y práctico para ayudar a la identificación efectiva y la gestión de las situaciones de conflicto, de la siguiente manera:

“Un ‘conflicto de interés’ implica un conflicto entre la obligación pública y los intereses privados de un funcionario, en el que el funcionario público tiene intereses privados que podrían influir indebidamente en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades oficiales.

“Definido de esta manera, ‘conflicto de interés’ tiene el mismo significado que ‘conflicto real de interés’. Por lo tanto, una situación de conflicto de interés puede ser actual o se puede detectar que  existió en algún momento en el pasado.

“Por el contrario, un conflicto de interés aparente puede existir cuando parece ser que los intereses privados de un funcionario público podrían influir indebidamente en el desempeño de sus funciones, pero esto no es de hecho el caso. Un conflicto potencial

surge cuando un funcionario tiene intereses privados tales que un conflicto de interés surgiría si el funcionario tuviera que participar en responsabilidades oficiales relevantes (es decir, en conflicto) en el futuro.

“Cuando un interés privado de hecho ha puesto en peligro el correcto desempeño de los deberes de un funcionario público, esa situación específica debe mejor considerarse como un caso de mala conducta o de ‘abuso de autoridad’, o incluso un caso de corrupción, más que como un ‘conflicto de interés’.

“De acuerdo con esta definición, los ‘intereses privados» no se limitan a intereses financieros o pecuniarios, o aquellos intereses que generan un beneficio personal directo al funcionario público. Un conflicto de interés puede involucrar actividades privadas legítimas, afiliaciones y asociaciones de carácter personal, e intereses familiares, si es que podría razonablemente esperarse que esos intereses podrían influir indebidamente en la actuación del funcionario. Un caso especial es el de un empleo de un funcionario después de abandonar el sector publico: la negociación de un próximo empleo por un funcionario antes de dejar su cargo público es ampliamente considerado como una situación de conflicto de interés”.

El tema es obviamente muy complicado. ¿Podrá Andrade aplicar las mejores prácticas internacionales en un país sumido en la corrupción en donde los conflictos de interés nunca han sido visto como lo que son?

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