Las sorpresas de 2015


Eduardo Ruiz-Healy

 San Antonio, TX.- Empieza hoy la segunda mitad de la segunda década del Siglo 21 y nada permite suponer que el año 2015 será menos complicado que el 2014. La mayoría de los analistas coincide en afirmar que la situación económica de la mayoría de los habitantes de casi todos los países del mundo no mejorará de manera significativa durante los próximos 12 meses. Es más, en muchos lugares las personas enfrentarán situaciones más difíciles que las que experimentaron el año pasado.

2015 nos sorprenderá de muchas maneras, tal como lo hizo 2014.

Pensemos en el año recién concluido. ¿Quién iba a imaginar precisamente hace un año que un avión Boeing 777 de Malaysia Airlines con 239 personas a bordo iba a desaparecer de la faz de la tierra mientras volaba sobre el Océano Índico? ¿O qué 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa serían desparecidos por sicarios de una banda criminal llamada Guerreros Unidos después de ser secuestrados por policías municipales de Iguala y Cocula? ¿O que el precio del petróleo se desplomaría a niveles que ningún analista anticipó? ¿O que Rusia se anexaría la Crimea, 60 años después que se la cediera a Ucrania? ¿O que otro Boeing 777 de Malaysia Airlines, este con 298 personas en su interior, sería derribado por fuerzas prorrusas en Ucrania, a 40 kilómetros de frontera rusa? ¿O que la relación incómoda del presidente Enrique peña Nieto con un empresario mexiquense causaría la cancelación de un cuestionado concurso internacional, pondría en duda su honestidad y la de su esposa, debilitaría la buena imagen nacional e internacional que cuidadosamente construyó durante los primeros 21 meses y medio de su administración, y amenazaría con descarrilar gran parte de las reformas que logró que aprobara el Constituyente Permanente? ¿O que una epidemia de ébola en unos países africanos causara pánico mundial a pesar de que otras enfermedades matan a infinitamente más personas cada año? ¿O que los dispositivos móviles iban a transformar, ahora sí clara y definitivamente, la conducta del ser humano? ¿O que un artefacto lanzado al espacio hace 10 años se posaría sobre un cometa que se encuentra a unos 190 millones de kilómetros de la Tierra? ¿O que un desconocido ejército de fanáticos musulmanes se apoderaría de partes de Siria e Irak y asesinarían a todos aquellos que no se convirtieran al islam?

Las sorpresas que nos trajo 2014 fueron muchas, la mayoría de ellas nada agradables. Seguramente ocurrirá lo mismo en 2015.

Mientras, les deseo que este año los trate bien.

 

Como un niño en una dulcería

Las Vegas, NV.- En 1985 compré mi primera computadora personal. Era un clon de la IBM PC, una desktop Tandy 1000, con  la siguientes características que muchos de ustedes encontrarán difíciles de creer: un microprocesador Intel 8088 capaz de realizar 0.75 MIPS (millón de instrucciones por segundo) a 5Mhz, un monitor RGB de 16 colores, una unidad interna de disco flexible de 5.25 pulgadas y diversos conectores, entre ellos uno para el teclado y otro para una impresora en paralelo. La memoria era de 128kB y el sistema operativo era MS-DOS 2.11. No tenía disco duro y todos los documentos que deseaba guardar quedaban grabados en floppies de 5.25 pulgadas. Pagué por ella 2,000 dólares en una tienda de RadioShack en San Antonio, TX. Meses después adquirí otra unidad de disco flexible que yo mismo instalé siguiendo las instrucciones.

Se inició así, hace casi 30 años, mi relación con las computadoras personales y muchos aparatos electrónicos que han surgido durante las tres últimas décadas.

En 1987, tres años antes que Microsoft lanzara Windows 3.0, instalé en mi Tandy 1000 una interfaz gráfica de usuario desarrollada por Xerox. Nunca funcionó muy bien, seguramente porque no supe instalarla adecuadamente o porque a mi desktop le faltaba un microprocesador más potente.

Desde 1985 he tenido quién sabe cuántas desktops, laptops, iPads, impresoras, monitores, módems, PDAs (que son las siglas de personal digital assistant que en español significa asistente digital personal o agenda electrónica de bolsillo), teléfonos celulares y diversos gadgets. He adquirido programas para PC y Mac y ahora compro apps para los diversos dispositivos que utilizo.

También en 1985 sucumbí ante la Revolución Digital al comprar el Discman D-50, el primer reproductor de CDs portátil de Sony, el gadget que popularizó a los discos compactos y condenó a muerte a los LPs de vinilo. En ese 1985 dejé de comprar LPs y empecé a adquirir CDs. Ahora, con la llegada de servicios de música en línea como Spotify, he dejado de adquirir CDs. En mi casa guardo una colección de 5,000 LPs y 5,000 CDs que cada vez escucho menos.

La compra de mi primer Kindle de Amazon, en 2009, marcó el principio del fin de mi vida como comprador de libros impresos en papel porque empecé a leer e-libros que adquiría en línea. En 2010 compré el Kindle 3 y un año después, al comprar mi primera iPad, me convertí en ex cliente de Kindle aunque sigo adquiriendo libros y revistas en formato digital de Amazon y otros proveedores.  Ahora compro libros y revistas impresos cuando se trata de obras que difícilmente encontraré en versión electrónica.

¿Y qué decir sobre la forma en que veo lo que antes se llamaba televisión? Con Apple TV yo decido lo que quiero ver y no dependo más en los caprichos de las empresas televisoras.

Después de esta breve reseña debe quedar más que claro que he disfrutado los últimos 30 años de revolución tecnológica. Y no solo eso, la he aprovechado para ser más productivo en la práctica de mi oficio y expandir mis conocimientos.

Cuando entré a esa tienda de RadioShack en 1985 no pasó por mi mente que el mundo iba a cambiar tanto en tan poco tiempo. Para mí, una PC no era otra cosa que una máquina de escribir sofisticada. Vaya que estaba equivocado. Y conmigo la mayoría de la humanidad.

Mañana se inicia el CES (en inglés International Consumer Electronics Show, en español Feria Internacional de Electrónica de Consumo), que desde 1978 se realiza en esta ciudad. Gracias a una invitación que me hizo Samsung Electronics México podré ver los nuevos productos y servicios de la industria.

Durante los próximos días me sentiré como un niño en una dulcería cuando visite los diversos pabellones de la feria. Trataré de compartir algunos dulces con ustedes.

 

La Internet de las Cosas

Las Vegas, NV.- Hoy, 6 de enero, arranca oficialmente en esta ciudad el CES 2015 (Consumer Electronics Show), al cual asistirán unas 175,000 a 200,000 personas. Sin embargo, ayer tuve la oportunidad de asistir a dos eventos organizados por Samsung Electronics. Para entrar a cada uno de ellos tuve que estar formado en una larga fila durante aproximadamente una hora. Y eso que el CES 2015 no es un evento abierto al público en general. Las cientos de miles de personas que llegaron a Las Vegas han demostrado pertenecer a la industria de los productos electrónicos para el consumidor o a algún medio de comunicación.

En el primero de los eventos, altos ejecutivos de esta empresa presentaron los productos que lanzaran al mercado durante los próximos meses del año; en el segundo, el presidente y CEO de Samsung Electronics, BK Yoon, junto con otros ejecutivos de diversas empresas, explicó lo que es la Internet de las Cosas (IoT, por the Internet of Things).

En la presentación de los productos 2015, Samsung presentó diversos equipos, los cuales pueden verse a detalle en http://global.samsungtomorrow.com/special-event/highlights-ces-2015-samsung-press-conference.

Me quedó claro que Samsung está apostando a favor de los televisores inteligentes de pantalla curva y de súper alta definición (SUHD). Aparatos que reúnen lo más avanzado de la tecnología para hacer que sus clientes “vivan más inteligentemente” gracias a las posibilidades que ofrecen los televisores inteligentes.

En la conferencia magistral que encabezó Yoon habló sobre lo que es el Internet de las Cosas (IoT). Durante la plática hice estas anotaciones:

Internet de las Cosas une a toda la raza humana por primera vez en la historia y que todos deben tener acceso garantizado a la Internet

Los dispositivos deberán estar siempre encendidos y por eso Samsung está desarrollando microprocesadores que hagan un uso eficiente de la energía

En 2017, el 90% de los dispositivos Samsung estará conectado al Internet de las Cosas. En 2020 será el 100%: BK Yoon

Todos los dispositivos de Samsung estarán abiertos a todas las demás marcas para crear una verdadera Internet de las Cosas (¡Atención Apple!)

Un ecosistema abierto es lo único que permitirá la Internet de las Cosas.

La Internet de las Cosas implica que distintas empresas trabajen juntas.

En 2015 Samsung invertirá 100 millones de dólares para apoyar a la comunidad de desarrolladores.

La Internet de las Cosas no es una tendencia sino una realidad.

La Internet de los Automóviles es parte de la Internet de las Cosas. (¡Mi coche modelo 2014 es una antigüedad!)

Toda esta brillante presentación puede leerse y verse en http://global.samsungtomorrow.com/special-event/highlights-ces-2015-keynote-address-by-bk-yoon.

www.ruizhealytimes.com

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Twitter: @ruizhealy