La visita de Ulises, burla para Oaxaca


*Perdón y olvido de la Sección 22 para Ulises Ruiz Ortiz, quien estuvo en Tehuantepec, *El ex gobernador “placeó” a Samuel Gurrión, Eviel Pérez y a Martín Vásquez, *Dijo que ya fue exonerado y juzgado; que no le teme a la Comisión de la Verdad

 Alejandro Moguel

 Más delgado, con lentes nuevos y luciendo una guayabera de lino, Ulises Ruiz caminó por Tehuantepec, tan fresco que pareciera un hombre pleno. Iba flanqueado por Martín Vásquez y Samuel Gurrión, dos hombres que crecieron bajo la sombra de otro político, al que traicionaron y, además, por su alfil en la carrera por la gubernatura.

Samuel Gurrión y Martín Vásquez, se sumaron a la recepción del priista que tiene tras de si un historial negro, de crímenes y corrupción en Oaxaca.

No cabe duda que aquella máxima de Dios los cría y ellos se juntan se cumplió en este encuentro previsto para el destape de un supuesto bloque al que están convocando para seguir fregando a Oaxaca.

Con total cinismo, el ex gobernador responsable del conflicto social más largo de los últimos años, dijo que ya fue juzgado y exonerado. Que no le teme a la Comisión de la Verdad y que está tranquilo.

Qué les parece el dicho de este personaje que no ha sido tocado ni con una mención en los expedientes de Contraloría.

Tal es su seguridad, que ni el combativo magisterio oaxaqueño movió un dedo para cuestionarle sus acciones. Ni una cartulina que le recriminara saquear a Oaxaca. El discurso, pues, dista mucho de la realidad.

Ulises Ruiz, regresó al informe de Martín, el tehuano que ha dado la espalda a todos sus amigos siendo fiel a la tradición que se cuenta en su pueblo.

¿Creerá Martín que Ulises Ruiz lo hará candidato? O Samuel, el hombre que ha encontrado en la política una forma o algún intento de limpiar el lodazal de su nombre.

Oaxaca es un pueblo de gente desmemoriada, nada que ver con aquella consigna de la Sección 22, al contrario: hubo perdón y olvido.

A 9 años del trágico episodio para los oaxaqueños, ya se olvidaron que Ulises Ruiz tiene cuentas pendientes con la justicia, que de todos los millones que ocupó del erario público no ha devuelto ni un centavo. Que los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en su gobierno no han sido sancionados.

¿Acaso no es una burla para los oaxaqueños que Ulises Ruiz, en vez de hacerle compañía a su cómplice Bulmaro Rito, quiera incidir en las decisiones políticas del estado?

Bastante daño ha hecho Ulises Ruiz y sí, debe haber perdón porque el odio es veneno para el alma; pero tampoco se puede dejar de pedir justicia.

Y justicia sería que Ulises Ruiz no entrara al estado que desmadró como si nada hubiera pasado. Como si todos esos expedientes que creó para perseguir a sus enemigos ya se hubieran borrado y cambiado el terror que hizo sentir a familias sólo por hacer notar que era el hombre en el poder.

Más allá del mensaje político que quisieron enviar al arropar a Ulises y este al llegar con supuestos tres aspirantes, está el agravio a muchos oaxaqueños que han dejado en el olvido lo que hizo este hombre.

Ha tenido en Gabino un aliado importante, porque de los ofrecimientos de castigo e investigación, solo una cuestionada Comisión de la Verdad ha surgido, sin carácter de juez.

La sanción que se obtenga será moral y es ahí donde debe preocupar que los oaxaqueños hayan pasado por alto todas las deudas que tiene con Oaxaca.

¿Por quién votará la gente que olvidó quién es Ulises Ruiz y si hay un voto en contra del PRI, en un escenario, estará de acuerdo su partido?

Son varias preguntas que deben hacerse seriamente quienes están tomando las decisiones.

Si en Gabino Cué, Ulises encontró un cómplice, deben hacer algo que realmente sea un beneficio para el estado y para resarcir esos agravios.

Ulises Ruiz debe cumplir, por lo menos, la condena moral del pueblo agraviado y no llegar de nuevo a Oaxaca con tal arrogancia para placear a sus gallos, que deberían también ser juzgados.