La Tía Justa


El presidente Enrique Peña Nieto entregó tarjetas de débito en la región del Istmo

Los saldos de movimientos telúricos recientes.

  • En el Istmo inició entrega de tarjetas de débito.
  • Departamentos y casas de colonia Condesa quedan vacíos.

Adrián Trejo

Sobrinos y sobrinas, chicas y chicos, pasen a esta su gustada columna semanal.

Poco a poco el alma nos vuelve al cuerpo; no ha sido fácil, para qué es más que la verdad.

Uno ve los estropicios que la naturaleza ha causado en varias partes de la República y no puede menos que sentirse como estropajo después de tantas horas desvelo.

Y de duelo.

Porque aunque ustedes y yo no hayamos sufrido la muerte de un familiar, de un amigo, de un conocido, lo cierto es que perder el patrimonio de una vida de trabajo –sea joven o anciano-, duele igual.

Y nos pone en situación de duelo.

En Juchitán, la tragedia apenas amaina. El gobierno federal comenzó a repartir, como ustedes saben, tarjetas de débito personalizadas con un saldo de 120 mil pesos para quienes perdieron su hogar.

Si es mucho o poco, sólo los afectados lo pueden decir.

Pero a diferencia de desastres pasados no sólo en el estado sino en otras entidades del país, el gobierno federal resolvió rápido y en orden, lo que pudo haber sido un conflicto social de largo aliento.

Según la SEDATU, con 120 mil pesos se puede construir una vivienda de 45 metros cuadrados, con dos recámaras, un baño, una cocinita y una estancia.

Puede ser que muchas familias opten por este modelo; pero mucha gente que perdió su vivienda, tenía casas de mucho más metros cuadrados.

Vendrán quizá otros apoyos, otras donaciones.

Por ejemplo, falta que el gobierno federal concrete una oferta que hizo al día siguiente del temblor del 7 de septiembre, y que consistía en “contratar’’ a los mismos dueños de las casas derrumbadas como obreros de la construcción con una paga semanal.

Este modelo ya se aplicó en otras entidades, en otros desastres.

No es permanente, es temporal, quizá tres o cuatro meses, pero ayuda a los damnificados y fortalece la economía regional, que esotro de los problemas a resolver.

En la Ciudad de México los apoyos apenas se están cocinando.

El gobierno de la Ciudad ofreció tres mil pesos como ayuda para el pago de renta, sólo por tres meses, a quienes perdieron sus viviendas y ahora pernoctan en albergues.

Las rentas en promedio, dependiendo de la zona, por ejemplo en las colonias del Valle, Roma y Condesa, en donde se cayeron la mayoría de los edificios, van de los 10 mil a los 25 mil pesos mensuales.

Ya verán entonces que los tres mil pesos son con un vaso de agua; pero algo es algo.

El gobierno federal, por su parte, ofreció créditos de hasta dos millones de pesos para los que perdieron sus viviendas.

Dos millones de pesos implica pagar algo así como 15 mil pesos mensuales de hipoteca, con el agravante que si tu departamento estaba en alguna de las tres colonias mencionadas, su valor estaría entre los cuatro y los ocho millones de pesos.

Si no me creen, vean los clasificados de cualquier periódico capitalino y chequen los precios de los departamentos en venta o en renta.

Seguro que el miedo a los temblores afectará al mercado inmobiliario en todas las regiones del país que han sufrido daños.

En la Condesa, por ejemplo, comenzaron a vaciarse departamentos aún y cuando no tuvieron daños estructurales los respectivos edificios; pero el trauma ha sido superior.

La Condesa es -¿o era?, la colonia de moda; había por ejemplo, ofertas como esta

–o sea como el ejemplo que sigue, no como ésta-: Departamento minimalista, en doble piso; los mejores materiales, 75 metros cua- drados, sin amenidades y un lugar de estacionamiento, 9 millones 750 mil pesos.

Así por el estilo.

También las rentas bajarán; por un departamento de 60 metros llegaban a pedir hasta 20 mil pesos mensuales.

Los restaurantes siguen vacíos en esa zona; los viernes y sábados no había lugar para tomarse una cerveza, un café o echar novio/novia.

Ahora casi le ruegan que entre a los establecimientos, muchos de los cuáles están a punto de la quiebra por no tienen los fondos para resistir tres o cuatro quincenas sin generar recursos.

El gobierno de la Ciudad les ofreció créditos blandos de 25 mil pesos; pero el trámite para recibirlos es tan engorroso, que muchos decidieron ni siquiera apuntarse en el padrón. Además, 25 mil pesos para un restaurante quizá equivale a la ganancia de un día.

Lo mismo sucede en tres veces H. Oaxaca y Chiapas; en Morelos, por su cercanía con la CDMX, no les ha ido tan peor, pese a que su gobernador fue acusado, como ustedes saben, de agandallarse las despensas que, por toneladas y toneladas, fueron enviadas de todo el país.

En fin, será cuestión de tiempo para que volvamos a nuestras vidas cotidianas sin el temor de quedar en posición de jamón entre dos losas.

Así que sobrinos y sobrinas, cuiden el día.

Edificios en la Colonia Condesa

GANANCIAS DEL PAN Y EL PRD

La sociedad entre el PAN y el PRD les ha dado ganancias muy importantes en los últimos años.

El gobierno de Gabino Cué fue resultado de una alianza entre ambos partidos.

Y justo ahora que están ante la posibilidad de competir con una candidatura ganadora por la Presidencia de la República, desde dentro de los propios partidos se han encargado de sabotear el Frente Ciudadano por México creado precisamente para competirle al PRI y a Morena.

Está claro que ningún partido político, por si solo puede ganar la Presidencia.

El PRI necesita la sociedad con el Verde y quizá con el PES; PAN y PRD ya se asocia- ron y Morena lleva de rémora al PT.

Así que deberíamos valorar en lo que valen los pleitos internos en todos los partidos, porque si no llegan cohesionado al 2018, no tendrán posibilidades de competir para ganar, sólo para hacer presencia.

Casas derruidas en Juchitán