La meditación y sus beneficios para la sociedad


Es conveniente elegir un lugar tranquilo y cómodo

Vilma Ivette Rivera Abarca*

En la época de los 80 ‘s la meditación solía interpretarse como algo extraño considerado como un tema de bohemios y hippies. En la última década se ha ganado respeto y popularidad porque existen estudios científicos que demuestran sus beneficios en la salud física y mental.

Hoy en día  se practica en lugares cómo  empresas, escuelas y hospitales. Su rápida difusión, tal vez se debe a lo accesible que resulta para que  cualquier persona pueda aprender a meditar. Lo único que necesita es saber los beneficios de la meditación, por lo tanto el entusiasmo genera la voluntad y disciplina para realizar y apartar un espacio en el día a día, para llevar a cabo dicha actividad.

QUÉ ES MEDITAR 

La meditación es un entrenamiento mental para desarrollar cualidades como la atención plena, la compasión y el optimismo; también solucionar dificultades como el estrés, la ansiedad y los pensamientos obsesivos, así como controlar la dispersión atencional.

La mente está siempre en constante actividad, no es  fácil frenar los pensamientos. Sin embargo rara vez elegimos en qué se piensa, cómo se siente o a qué se le presta atención. Por lo general adquirimos una gran cantidad de malos hábitos que controlan los propios pensamientos, sus caprichos y hasta los disparates dictan cómo se vive.

Meditar no es dejar de pensar, dista mucho de “poner la mente en blanco”. Al contrario, meditar es algo mucho más práctico pues de lo que se trata es en primer lugar de prestar atención a los pensamientos, la calidad de estos y aprender a cambiar los parásitos mentales por algo más beneficioso puesto que meditar puede ser tan efectivo como medicarse para combatir la depresión.

Investigadores de  la Universidad de la Columbia Británica, encontraron que el cerebro de los practicantes de meditación, tienen más desarrolladas las áreas cerebrales relacionadas con la atención, memoria y la regulación de las emociones.

Si se medita con la suficiente frecuencia, estas capacidades dejan de ser eventos mentales pasajeros y se convierten en nuevos hábitos.

 

¿Y qué técnica elegir? Existe una gran variedad, los estudios coinciden: todas las meditaciones, cuando se practican con regularidad, aportan una serie de beneficios generales en los planos personal, social y neurológico.

La cantidad de estudios publicados sobre la meditación es tan amplia que hoy se puede tener información fiable de sus efectos. Eso es posible gracias a los meta análisis, un tipo de estudio que analiza los resultados de muchas investigaciones, basándose en ellos se pueden sacar conclusiones globales.

 

Los dos meta análisis más influyentes sobre meditación en adultos sanos (es decir, sin trastornos psicológicos) se publicaron en 2012 y 2017.

Las investigaciones de la  Universidad Tecnológica de Chemnitz, analizaron los datos de 190 estudios publicados entre 1970 y 2015. Los resultados mostraron que las personas que meditan experimentan: menos estrés, mayor autoestima, son más creativos en muchas áreas cómo la capacidad de encontrar soluciones a los problemas, estabilidad emocional y más atención al presente.

Y cuánto más plena se sienta la persona, más desea que otros lo estén. Esto sugiere el equipo de la Universidad de Harvard que llevó a cabo una meta análisis con 26 estudios sobre la relación entre meditación y altruismo. Los resultados, publicados en 2017, indicaron que los meditadores tienden a: ser más empáticos, ayudar a otros, ser más generosos y sentirse en conexión con los demás.

Además, las personas en tratamiento psicológico también se benefician de la meditación, esto indica un estudio publicado en 2013, encontró que, cuando la meditación está integrada en la psicoterapia, está es más efectiva para reducir el estrés, la ansiedad y la depresión

¿CÓMO APRENDER A MEDITAR?  

Primero, se debe elegir una técnica.

Tal vez probando diferentes técnicas  hasta que se encuentre la que mejor se adapte a las necesidades de cada quién. Al mismo tiempo, también se recomienda  investigar la procedencia de cada una de dichas técnicas y las credenciales del instructor.

La clave del éxito es la constancia: meditar 15 minutos diarios es más eficaz que tratar de hacer esta actividad por tres horas seguidas una vez a la semana.

 

Hoy en día existen diferentes herramientas tecnológicas para realizar meditaciones guiadas. Estas aplicaciones que se pueden llevar en el teléfono celular son excelentes y de fácil acceso.

Seguir una guía grabada, además, es especialmente útil para los principiantes. Sólo cuando se haya  interiorizado las instrucciones se deberá dejar de usarla, porque para entonces será más un obstáculo que una ayuda.

 

ENCONTRAR UN LUGAR Y

TIEMPO PARA LA MEDITACIÓN 

La clave del éxito en la meditación es la constancia: meditar 15 minutos a diario es muy eficaz. Por eso es fundamental crear las mejores condiciones posibles para desarrollar la práctica. Hay dos indispensables: un lugar tranquilo donde no haya interrupciones; y una hora del día en la que se pueda incorporar fácilmente la sesión de meditación.

El lugar puede ser un rincón del dormitorio, incluso el automóvil (obvio no ir manejando), Los expertos recomiendan la primera hora de la mañana antes de desayunar. Sin embargo, cuando se es principiante se debe enfocar en desarrollar el hábito de meditar a diario y a la hora que sea; en el proceso se irá incorporando más desafíos cómo levantarse más temprano etc.

 

ADOPTAR UNA POSTURA CÓMODA  

La base de la meditación es una postura cómoda y erguida. El objetivo es sumergirse en la práctica, por lo que se puede despreocupar del cuerpo mientras ésta dure.

MEDITAR


A partir de aquí sólo se tiene que seguir las instrucciones del audio,  para ello existen  algunas sugerencias  que harán la práctica mucho más fluida: Cada vez que la mente se distraiga (algo normal e inevitable), se la devuelve  con amabilidad al objeto de enfoque. Así se mejora simultáneamente la atención y el modo en que aprendemos a tratarnos durante las dificultades; si se experimenta agobio o mareo (algo improbable, pero posible), se deberá respirar profundo, abrir despacio los ojos y empezar a moverse.

 

INTEGRAR LA MEDITACIÓN A LA VIDA  

El secreto para progresar en la práctica es integrarla en la vida cotidiana. Por ejemplo, si estamos desarrollando atención plena y/o evitar la dispersión atencional, el modo de integrar consistiría en tratar de mantener ese estado mientras hacemos actividades como: practicar deporte, conversar con un amigo, pasear al perro, cocinar y comer, trabajar y pasar tiempo con la pareja. De este modo, el entrenamiento y sus beneficios se extenderán desde la meditación sentada hasta llegar a permear todo el día.

Con el tiempo se sentirán los beneficios de meditar, sino que también surgirán dudas: ¿Cómo superamos los obstáculos de la práctica?, ¿qué deberíamos hacer con las experiencias desconcertantes?, ¿es bueno cambiar de meditación tras practicar una durante meses? o ¿cómo podemos mantener la motivación para continuar meditando a diario?

Entonces será el momento de profundizar. Casi todas las ciudades cuentan con centros de yoga, y meditación. Tal vez sea hora de integrarse a un grupo que sea sin fines de lucro etc. También se puede participar en cursos en línea desde el hogar.

Meditar es una inversión para nuestro bienestar y elevar la calidad de vida. Observa si estás procrastinando al comenzar esta actividad. Por eso, lo mejor es ser osados, sorprender a nuestros viejos hábitos y dedicar hoy mismo 10 minutos a estrenar la práctica. Nuestro “yo” del futuro nos lo agradecerá.

*Lic. en Comunicación Humana y Consultora en Semiología de la Vida Cotidiana