Inmarcesible: Grave amenaza sobre las aguas nacionales


El agua es el alma madre de la vida y la matriz, no hay vida sin agua.

Albert Szent Gyorgyi

 Políticos y empresarios pretenden privatizar el valioso recuro 

Pretenden racionar a 50 litros por persona; OMS establece 100 litros.

No hay escasez mundial del líquido, existe ausencia de gestión: experto.

Infraestructura eficaz, cobro justo de tarifas y obedecer reglas, ayudaría. 

También es preciso contar con una infraestructura eficaz, un cobro justo y reglas para hacerla rentable en una administración adecuada y beneficiosa para la pobla

 Octaviano Lozano Tinoco/Reportajes Metropolitanos

El 22 de marzo fue el Día Mundial del Agua y el importante recurso de la naturaleza en México está amenazado por la posición de la fracción política-empresarial que busca privatizarlo, como si su ciclo biológico pudiera tener dueño.

La Ley General de Aguas en la Cámara de Diputados en su Artículo 81 abre a la participación privada la extracción del agua, captación, conducción, potabilización, suministro, tratamiento, desalojo, medición, facturación y cobro de tarifas del agua.

 

RACIONANDO EL VITAL LÍQUIDO A MEXICANOS

La legislación aprobada en comisiones de la Cámara de Diputados obliga garantizar como mínimo la dotación equivalente a 50 litros diarios por persona. Sin embargo, el indicador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 100.

Las Naciones Unidas advirtieron que el mundo podría sufrir una escasez de agua del 40 por ciento en apenas 15 años, a menos de que ocurra un drástico cambio en la forma que usamos el recurso natural.

En su informe la ONU responsabiliza de la situación a los cambios en los patrones de lluvia, una disminución de las reservas subterráneas y el crecimiento de la población.

Igualmente, advierte que la escasez afectará tanto a la agricultura como a la industria.

El informe hace un llamado a los gobiernos y comunidades para revisar las políticas relacionadas con el agua, instando a que haya más conservación y reciclaje de las aguas

Para Joel Carrillo Rivera, investigador del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, en “el  mundo no hay un problema de escasez hídrica, sino de ausencia de gestión, porque ésta no puede existir sin participación social”. Agregó  que “su carencia no es producto de una falta física, sino de manejos deficientes y de una planificación territorial insuficiente en la tarea de favorecer un desarrollo nacional en armonía con la existencia y los ecosistemas”.

También es preciso contar con una infraestructura eficaz, un cobro justo y reglas para hacerla rentable en una administración adecuada y beneficiosa para la población, indicó.

Asimismo, es necesario concebirla como un sistema, sin particularizar alguna de sus porciones (marina, pluvial, subterránea y superficial); así tendremos una visión más completa y mejores formas de establecer la pregunta correcta y buscar la respuesta adecuada a los fenómenos de hundimiento del suelo; secado de manantiales, humedales y ríos; cambio en la calidad de la extraída y contaminación, señaló el investigador.

INMARCESIBLE...ESTIAJE TIEMPOS...

RESULTA LEY EXCLUYENTE

Si no se toman en cuenta estos aspectos se incurrirá en errores que afectarán a la población, al medio físico y a los ecosistemas. En términos estrictos, la participación social en la gestión no sucede porque para la ley, la presencia civil se da a través de organizaciones formales (de industriales o de agricultores, por ejemplo), pero los ciudadanos y los académicos no están incluidos.

México debería estar a la par del nivel internacional de conocimiento e infraestructura para lograr un buen manejo de la existente bajo superficie y, en ese sentido, no podemos seguir con un esquema estático como el actual (el balance hídrico), funcional en su tiempo, pero ahora caduco porque existen mejores alternativas interdisciplinarias que consideran al agua como un sistema dinámico.

 

SIN  PERSONAL CALIFICADO

Es importante educar a quienes colaboran en su gestión y brindarles conocimientos en el rubro. Preocupa que en pocas entidades federativas haya un hidrogeólogo —alguien versado en conceptos relacionados con la definición sistémica de la subterránea— y que además no incida en procesos relacionados con su administración, destacó Carrillo Rivera.

México  posee aproximadamente el 0.1 por ciento del total de agua dulce disponible a nivel mundial, lo que determina que un porcentaje importante del territorio esté catalogado como zona semidesértica. Esto implica, también, la necesidad de considerar al agua no sólo como un elemento vital, sino como un factor estratégico para el desarrollo global del país.

En la clasificación mundial, México está considerado como un país con baja disponibilidad de agua. En todo el país llueve aproximadamente  mil 511 kilómetros cúbicos de agua cada año, lo que equivale a una piscina de un kilómetro de profundidad del tamaño de su capital, el Distrito Federal. El 72 por ciento (1084 km3) de esa agua de lluvia se evapora.

México es un país semiárido (56 por ciento). El 67 por ciento de las lluvias mexicanas cae en los meses de junio a septiembre. En promedio, el país recibe unos 711 milímetros de lluvia cada año (1 mm de lluvia = 1 litro por m2). No es mucho comparado con otros países.

El agua es de todos y como tal se debe entregar a todos.