Hugo Gutiérrez Vega, vida y obra brillantes


Poeta, periodista, dramaturgo y diplomático falleció a los 81 años   

Le resultaba difícil entender como la gente puede vivir sin poesía.

A los 80 años cumplía cabalmente con su trabajo de periodista.

Escribió su último poema en homenaje al niño sirio Aylan Kurdi,

De la redacción

El poeta, diplomático y académico, Hugo Gutiérrez Vega, quien nació en Guadalajara, Jalisco, el 11 de febrero de 1934, falleció el pasado viernes 25 de septiembre en la Ciudad de México, a la edad de 81 años, informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en un comunicado.

 

ENORME TRAYECTORIA

Con una obra poética que comprende una treintena de libros, Hugo Gutiérrez Vega fue un protagonista en la difusión de las letras, las artes y el teatro; fue uno de los poetas más destacados de México, para él todo era poetizable, como la lectura, cualquier acontecimiento, una noticia tomada del periódico o escuchada por radio o televisión, dependía de la forma o del ángulo desde el que se conciben las cosas. Celebraba su cumpleaños el 11 de febrero.

Además de traductor, diplomático y difusor cultural, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y creador Émerito del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca.

La poesía lo iluminó desde muy joven, solía señalar: «La poesía es música, aún la prosa poética aparentemente más árida es canto. Es difícil entender cómo las personas pueden vivir sin poesía, ya que la considero un artículo de primera necesidad, que ilumina y ayuda no sólo a vivir, sino también a morir».

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RECONOCIMIENTOS

El periodista fue galardonado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013 en el campo de lingüística y literatura, por su trayectoria lúcida y sensible en la poesía, el ensayo y la expresión oral. Fue doctor en derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, director de la Casa del Lago, así como actor y director de teatro egresado del Actors Studio de Nueva York, asimismo, se desempeñó en importantes cargos en distintas instituciones universitarias y organismos dedicados a la difusión cultural.

Desde muy pequeño le interesaron aspectos relacionados con la literatura, el teatro, los viajes. «Era un chiquillo bastante imaginativo porque era un chiquillo solitario. Mi madre murió cuando yo tenía tres años y me fui a vivir con mi abuela. Soy como dicen en Jalisco criado de abuela, en la compañía amable, cariñosa, y un poco irónica de la abuela, pero en la soledad, una soledad que llenaba leyendo cuentos de hadas, libros de viajes, 30 o 40 libros que contenían todo».

«Entonces pensé que me interesaba todo y me pregunté cómo le iba a hacer si me interesaba todo. Pues bueno, voy a ser aprendiz de todo y maestro de nada, de esa manera he picado por aquí, por allá y he hecho un poco de la poesía, un poco de teatro, un poco de literatura, un poco de periodismo, con la diplomacia, y no soy maestro de nada. Sigo siendo aprendiz y lo seguiré siendo hasta que me vaya».

 

POETA, PERIODISTA, DRAMATURGO Y DIPLOMÁTICO

El premio Nacional de Poesía Aguascalientes (1975) puso en primer lugar de sus profesiones a la poesía, después al periodismo y al teatro (juntos los dos), seguidos por la diplomacia desenvolviéndose como miembro del servicio exterior mexicano, representando durante treinta y tres años a México como agregado cultural y cónsul general en países como Estados Unidos, España, Italia, Brasil, Rumania, Líbano, Chipre, Moldova y Puerto Rico; y como embajador de México ante Grecia (1987-1994).

Respecto al derecho se decía un enamorado, porque es una de las cosas más bellas del mundo por ello le daba coraje «verlo tan torcido, tan corrupto y tan contaminado».

hugo  con elena poniatowska

GUSTO POR OBRA DE GARCÍA LORCA

Hugo Gutiérrez Vega  leyó infatigablemente a Federico García Lorca, fue su primera lectura disciplinada; escribió su primer libro a los 31 años de edad (1965), en Buenos Aires, Argentina, editado en la colección Poetas de ayer y hoy con el prólogo de Rafael Alberti, después estuvo en Italia como consejero cultural, posteriormente fungió dos años como rector de la Universidad de Querétaro, «hasta que me corrieron, era demasiado moderno para una sociedad tan conservadora como la de Querétaro», recordó en una de las entrevistas otorgadas al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

En años posteriores continúo escribiendo para llegar a ser autor de 40 libros, la mayoría de poesía, pero también de ensayos, ensayo sobre teatro, ensayo sobre cine, ensayo literario, y trabajo periodístico.

 

PRODUCTIVA MADUREZ

A sus 80 años, su trabajo fundamental fue el periodístico en el suplemento La Jornada Semanal, asistir a las sesiones de la Academia Mexicana de la Lengua a cumplir sus obligaciones de académico, y de vez en cuando ir a Guadalajara a la cátedra que lleva su nombre.

Para Hugo Gutiérrez Vega la poesía es un trabajo de condensación que exige una capacidad emocional y de reflexión un poco mayor. «Parte de los editores se han dedicado a la novela que es de lectura más fácil; Octavio Paz tenía razón cuando decía que la poesía en la actualidad es un acto en la catacumba, pero hay excepciones».

 

LARGA HILERA DE PREMIOS

Hugo Gutiérrez Vega fue galardonado con el Premio de Letras (Jalisco, 1994), el Premio Nacional de Periodismo en Difusión Cultural (1999), el Premio Iberoamericano de Poesía «Ramón López Velarde»(2001), el Premio de Poesía Xavier Villaurrutia (2002), la Medalla de Oro de Bellas Artes (2004) y los doctorados Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Querétaro, de la Universidad de Guadalajara, siendo el que más «atesoró» el otorgado por la Secretaría de Educación Pública, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013.

«Es el más importante de mi vida porque es un reconocimiento nacional. No sé si mi ayude a vender mis libros, los libros de poesía ni se venden, no hay que ser optimistas en ese sentido, sino porque da satisfacción ya en el otoño del cuerpo», expresó en vida el autor de Por favor su currículum (1986)

Otro de los reconocimientos a los que le tuvo mucho cariño fue a un recomendatore de la República Italiana, una orden del Fénix de la república griega. «Realmente guardo esos diplomas y los guardo con mucho gusto, así como el académico de número de la Academia Mexicana de la Lengua. Todos los premios llegaron de mano de mi trabajo, el primero que realmente me encantó es el Nacional de poesía de Aguascalientes que en aquella época era un premio muy importante. Los premios hacen la función hacer que uno se sienta bien».

A Hugo Gutiérrez Vega la poesía le permitió tomar el pulso de su vida, e indicó que sus libros son testigos de las distintas etapas de su vida; pues en cada país en los que vivió escribió alguna obra: un libro en Roma, dos en Londres, uno en Washington, uno en Brasil, varios en España, Grecia, y México.

hugo gutierrez    sepelio,  su viuda al frente.

AMANTE DE LA MÚSICA

Gutiérrez Vega no podía pasar un día sin ver una película, gustaba de escuchar música barroca, jazz, boleros, blues y disfrutaba mucho del comer.

Con 81 años de edad se mantuvo activo con la realización de su artículo Bazar de Asombros para el suplemento de La Jornada.

Quien fuera colaborador de Cuadernos Hispanoamericanos, Nexos, Revista Universidad de México, Siempre! y Vuelta, se definía como un proyecto de escritor que intento vivir sin hacer daño, tratando de dejar el mundo un poco mejor que como lo encontró; sobre la muerte decía: «lo que duele es la muerte de los otros, la muerte particular uno ni la siente».

 

SU OBRA TRADUCIDA  A MUCHOS IDIOMAS

La obra poética de Hugo Gutiérrez Vega ha sido traducida al inglés, francés, italiano, ruso, rumano, portugués y griego; su primer poemario fue Buscado amor (1965); seguido de Desde Inglaterra (1971), Resistencia de particulares y Samarcanda y otros poemas (1972), Cuando el placer termine y Cantos de Plascencia (1977), Poemas para el perro de la carnicería y algunos homenajes (1979), Meridiano 8-0 (1982), Cantos de Tomelloso y otros poemas (1984), Georgetown blues y otros poemas (1985) y Por favor su currículum (1986).

En sus publicaciones antológicas están: Las peregrinaciones del deseo (1987), que reúne más de dieciocho libros de poesía desde 1966 a 1985; Nuevas peregrinaciones (1994) en donde se incluyen los que ha dedicado a Grecia: Los soles griegos (1990), El nombre oculto de Grecia (edición bilingüe en la Editorial Nuevos frutos, Atenas 1991), Cantos del Despotado de Morea (1993) y Una estación en Amorgós (1997).

En Bazar de asombros (Tomos I y II, 2000 y 2001, respectivamente) se reúne su extensa obra en prosa fundamentalmente conformada por ensayos de crítica literaria, conferencias, memorias y crónicas periodísticas.

 

HOMENAJE POST MORTEM

A unos días de su partida, la personalidad y obra del poeta, diplomático, difusor cultural y periodista Hugo Gutiérrez Vega (Guadalajara, Jalisco 20 de febrero, 1934-Ciudad de México, 25 de septiembre, 2015), fueron evocadas en una ceremonia de homenaje y celebración en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, al que se dieron cita miembros de la comunidad cultural, familiares y público en general.

En el espacio donde el también académico y abogado recibió la Medalla de Bellas Artes, su designación como miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua y donde participó infinidad de veces en homenajes para él o sus amigos entrañables, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, María Cristina García Cepeda, a nombre del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, organismo encabezado por Rafael Tovar y de Teresa, describió a Hugo Gutiérrez Vega como un hombre excepcional, inquieto, activo, creador, sensible, con múltiples talentos, quien sirvió a su país con sus actos y palabras.

“Este acto es una fiesta de la poesía para celebrar los 50 años de la publicación del poemario Buscando amor, su primer libro. Los poetas no se van del todo, nos dejan el calor de sus palabras, y su memoria perdura mientas alguien recuerda su voz. Es necesario leerlo, compartir en voz alta la emoción del verso y contagiarse de asombro ante la figura deslumbrante y exacta”, expresó la funcionaria.

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COMPARTE SU ESPOSA ÚLTIMOS MOMENTOS

En el evento, donde participaron Alejandro Sánchez Cortés, Carmen Villoro y Diana Bracho, Lucinda Ruiz Posada, viuda de Hugo Gutiérrez Vega, compartió cosas poco sabidas del autor, se refirió a su trayectoria y dio lectura del último poema que escribió: Niño en la arena.

“Les contaré de sus últimos días, no tuvo una larga enfermedad como se dijo, estuvo en el hospital una semana, aunque las últimas estuvo muy cansado, mi abuelita siempre pedía ‘poco mal y buena muerte’. A él se le concedió y a mí, ser quien le cerrara los ojos, rodeado de sus hijas y nietos, y oyendo las oraciones, la carta de Bruno, las canciones de Rita y los mensajes que le escribieron sus tres nietos ausentes y acongojados”.

Lucinda Ruiz recordó que Hugo Gutiérrez Vega estuvo lucido hasta sus últimos momentos, preguntaba si se había entregado el suplemento La Jornada Semanal, indicó que el poeta conservó su sentido del humor y que a partir de la fotografía de Aylan Kurdi, el niño sirio que apareció muerto en una playa de Turquía, fue que escribió su último poema.

Visiblemente afectado por la partida de Hugo Gutiérrez Vega, Alejandro Sánchez Cortés, director de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara, lo calificó como un hombre lleno de lealtad e indicó que la cátedra fue creada como un tributo en vida al poeta, maestro y sobre todo humanista.

Destacó que Gutiérrez Vega deja un legado literario que trasciende fronteras, recordó el aniversario 50 de la publicación del poemario Buscando amor. “Hoy quiero mencionarte maestro que tu colega y amigo Emilio Coco me pidió darte la noticia de que al iniciar aquí la celebración de Buscando amor, él te regala la traducción de este título en italiano y que en esa Universidad de Roma, donde dejaste otra gran semilla en el teatro, la literatura, él, junto con la Cátedra Gutiérrez Vega, celebraremos en Roma 50 años de Buscando amor y junto a él una serie de homenajes”, puntualizó.

Finalmente, Carmen Villoro dijo que Buscando amor es un libro de juventud madura en el que el poeta ya aborda los temas recurrentes que habría a lo largo de su obra.

“Buscando amor retrata a un joven poeta que descubre y refiere de manera precoz el drama humano más profundo e importante, incompletos y frágiles. Deseamos siempre recuperar el paraíso perdido que nunca tuvimos, eso que nos complete y llamamos amor, que nunca encontramos, pero que nos impulsa a la búsqueda, a vivir”, finalizó.