De Pe a Pa: Reforma Gatopardista


Miguel de Lamadrid Hurtado

Insiste el PAN en implementar segunda vuelta electoral.

Cinco entidades del país eliminan fuero para gobernador.

Apabullante soledad de Donald Trump en la Casa Blanca.

Alberto Vieyra Gómez

El Gatopardo, fue una novela del italiano Giuseppe di Lampedusa, escrita entre 1954 y 1957. La novela póstuma de  di Lapmedusa, que por cierto se perdió en más de una ocasión y fue rechazada por más de 2 editoras, tiene como máxima la simulación o hacer que todo cambie para que todo siga igual.

¿La clase política mexicana, habrá leído esa obra maestra?

Me temo que no. Pero los dirigentes de la ponzoñosa partidocracia mexicana llevan al pie de la letra esa filosofía gatopardista, y suelen plasmarla en prácticamente todas las iniciativas de ley que proponen en el congreso de la unión, y lo mismo ocurre con el ponzoñoso presidencialismo mexicano.

Regularmente, cuando la partidocracia en el poder comete un fraude electoral, como el que acaba de perpetrar en el Estado de México, recurre a una reforma electoral gatopardista, es decir, hacer que todo cambie para que todo siga igual. A las instituciones se les echa la culpa por imperfectas, y hasta la saciedad se dice que las democracias son imperfectas.

Así, vimos como la triste mente celebre Comisión Federal Electoral, con la cuál Miguel de la Madrid, y el entonces secretario de gobernación Manuel Barlett Díaz, cometieron el fraude electoral más escandaloso del siglo pasado, que llevó a Carlos Salinas de Gortari a usurpar la silla presidencial en 1988, desapareció para dar lugar a lo que después se conoció como el ciudadanizado Instituto Federal Electoral –IFE-, ahora INE, en todos los casos se hicieron las reformas gatopardistas para que todo en la industria de la política mexicana, siguiera exactamente igual.

Manuel Bartlett Díaz
Manuel Bartlett Díaz

¿Por qué hago historia?

Ahora, el PAN, pretende instituir en México la Segunda Vuelta Electoral. Se trata de una reforma electoral gatopardista: hacer que todo cambie para que todo siga igual.

¿De qué demonios nos sirve la Segunda Vuelta Electoral?

De nada sirve, mientras haya en México procesos electorales fraudulentos y viciados a lo bestia, todo es lodo podrido. Supongamos que un candidato presidencial, con muchos asegunes por corruptelas en una elección, enfrenta en una Segunda Vuelta a su contrincante más cercano en porcentaje de votación, y con las mismas triquiñuelas gana la silla presidencial, pues estamos ni más ni menos ante una simulación gatopardista.

De lo que se trata es de desterrar esos malditos vicios que ultrajan la dignidad de los mexicanos comprando votos, induciendo voluntades con programas clientelares que hacen que los gobernantes lleguen al poder deslegitimados de origen, no sólo por los pichurrientos porcentajes de votación, sino por las corruptelas en los procesos electorales. Mientras las elecciones en México no sean pulcras, cualquier reforma vale madre. Será un vil gatopardismo.

Así que me perdonen el PAN y compañía, pero se trata de una reforma político-electoral engañifas. Los mexicanos ya nos la sabemos de pe a pa.

Pero, además, dos vueltas electorales serían de un doble millonario gasto, y en honor a la verdad los mexicanos ya estamos hartos de que los politicastros despilfarren nuestros dineros públicos.

Y, por si fuera poco, sería una doble guerra político electoral que impactaría terriblemente en el desgaste emocional de los mexicanos.

¡Nos quieren volver locos!

Legislatura de Veracruz aprobó desafuero de gobernador
Legislatura de Veracruz aprobó desafuero de gobernador

GOBERNADORES SIN FUERO

Soldado raso, es el elemento fundamental de los ejércitos en el mundo. Es la carne de cañón. Un soldado raso no tiene jerarquía, no manda a nadie y ocupa el escalafón más bajo después de recluta, en la cadena de mando en los ejércitos armados.

¿Por qué le hablo de soldados rasos? Mire usted.

En Campeche Jalisco, Querétaro, Veracruz, y ahora Quintana Roo, todos los funcionarios públicos son auténticos soldados rasos, después de que las legislaturas locales aprobaron reformas constitucionales para quitarles el fuero constitucional o inmunidad a gobernadores, diputados, legisladores locales y alcaldes.

Ya suman  cinco entidades de la República Mexicana sin fuero constitucional, es decir, en las que la ciudadanía ya abrió los ojos, y la exigencia para que sean sometidos al imperio de la ley los gobernantes ladrones, o que trastoquen algún ordenamiento legal, para que vayan a la cárcel como cualquier hijo de vecino y sin previo juicio político, donde se hace mucho ruido y salen pocas nueces.

Jalisco, convirtiose en la primera entidad en eliminar completamente el fuero, desde el gobernador hasta síndicos y regidores. Pero en mayo de ese mismo año, una medida similar se aprobó en Veracruz, donde se les quitó el fuero al gobernador y alcaldes, pero los diputados conservaron ese privilegio. Después le seguirían Campeche, Querétaro y Quintana Roo, el pasado 15 de junio.

Yo me pregunto, ¿para cuándo demonios se le quitará el fuero al ponzoñoso y asesino presidencialismo mexicano?

Giuseppe di Lampedusa
Giuseppe di Lampedusa

Se trata de una exigencia popular para que, si el Presidente de la República resulta un vulgar raterillo, o transgrede las leyes que juro cumplir y hacer cumplir, que se quede como soldado raso y como cualquier sencillo habitante se vaya a la rechintola, es decir, al bote.

De acuerdo a la constitución, todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, sólo que imitamos a los franceses en eso del fuero constitucional y ahí fue donde la puerca torció el rabo.

El punto de conflicto es si el presidente debe o no conservar la inmunidad procesal. El PRI argumenta que sí, mientras el PAN y la izquierda consideran que no. Ahí está el meollo del asunto, pero todo depende de una buena reforma constitucional, asunto que podría resolverse también con un plebiscito nacional. En fin, todo es cuestión de voluntad política.

El retiro del fuero constitucional, haría que los ladrones lo piensen 2 veces, porque esa despreciable figura política, sólo sirve para que el Presidente de la República gobernadores y sus gatones de pacotilla, sólo la utilicen como una patente de corso para hacer barbaridades y ultrajar la dignidad del pueblo de México.

¿Para cuándo la mezquina y ponzoñosa partidocracia dejará de hacerle al tío lolo y cumplirá la exigencia popular de acabar con el fuero constitucional en México?

Carlos Salinas de Gortari
Carlos Salinas de Gortari

EL LLANERO SOLITITO

La gente no quiere ir con Trump ni a misa. Trump se está quedando sólo. Es el llanero solitito de la Casa Blanca. La Casa Blanca se está quedando vacía. Los empleados vomitan al huésped número 46. Hasta el Papa Francisco puso mala cara, porque seguramente entendió que practicarle un exorcismo está en ruso.

Por lo visto que a la bestia trumpiana, sólo su madre fue capaz de soportarlo. Hasta su mujer, Melania Trump, lo corrige a cada rato en público para que no riegue el tepache.

Para la mayoría de los norteamericanos, la bestia trumpiana, es un enfermo neurótico, fascista, elitista, xenófobo, etc. El lunático Donald Trump se ha convertido en la vergüenza mundial, a grado tal que, para algunos norteamericanos, excepto para los racistas republicanos, con Donald Trump están perdiendo su identidad de nación.

El gabinetazo del régimen trumpiano se vacía. Nadie quiere trabajar con él para no arruinar su reputación y carrera política. Por no soportar al magnate, ya no están en la Casa Blanca: Michael Flynn, Angella Reid, Michael Dubke, Jeff Sessions y James Comey, y no hay quien quiera cubrir esas vacantes.

En un artículo publicado en el diario español El País, mi colega Jan Martínez Ahrens, ha escrito un artículo sobre la soledad de Donald Trump en la Casa Blanca titulado ‘Cada vez menos gente quiere trabajar con Trump’ y dice:

“Hubo un tiempo en que trabajar para la Casa Blanca era un privilegio. Entrar en los segundos y terceros niveles de mando de la nación más poderosa del mundo abría las puertas a un futuro prometedor. Daba al elegido ese toque de experiencia Premium y contacto exclusivo que tan apreciado es por las élites de Washington. Eso era así antes del terremoto.

RicardoAnaya
Ricardo Anaya

Con Donald Trump, la corte ha cambiado. Para muchos candidatos, al frente de la Casa Blanca ya no hay una idea de nación, sino un hombre enfadado con el mundo, que desprecia a sus vecinos y no duda en utilizar el látigo de Twitter para humillar a sus propios colaboradores. Un gobernante asediado por un escándalo que todo lo devora y que le ha obligado hasta a contratar un abogado privado. Los efectos de ese universo en llamas, de sus continuos sobresaltos e incierto futuro, han alterado los equilibrios tradicionales. Lo que antes eran puestos por los que se peleaba a dentelladas, ahora son despachos radiactivos, capaces de contaminar a quien los tome. Los datos hablan por sí mismos.

A estas alturas de mandato, la Administración de George W. Bush había confirmado a 130 de estos cargos medios, la de Barack Obama a 150, la de Trump, solo a 43. El vacío es grande y tiene a departamentos enteros trabajando a medio gas. En este despoblamiento interviene también la exigencia del presidente, cada día más desconfiado, de rodearse de colaboradores que hayan demostrado una lealtad extrema.

Basta haber tuiteado en contra de alguna idea de campaña para ser descartado. Pero, como señalan los medios estadounidenses, no es un problema de selección, sino de oferta: Trump desincentiva.

Los republicanos no sólo tienen dificultades para lograr cubrir los puestos medios, sino que sienten la vergüenza del portazo en los más altos.

Desde despachos de abogados que se niegan a defender al presidente, generales que rechazan el Consejo de Seguridad Nacional y estrategas que se niegan a cubrir la vacante de director de Comunicaciones de la Casa Blanca.

Cada vez son menos los dispuestos a inmolarse por el presidente.

vieyra donald trump