Cuba, solidaridad y pandemia


Crucero inglés recibió ayuda de Cuba

Arianna Álvarez Ávalo*/La Jornada

Donald Trump

¿Dónde estaban quienes unen las palabras ayuda y humanitaria cuando Estados Unidos prohibió la entrada de un buque proveniente de China con insumos para encarar el Covid y ayudar al pueblo cubano? ¿Dónde estaban cuando Trump prohibió la ayuda monetaria a las familias en la isla, cuando recrudeció una política inhumana en medio de una crisis mundial y una enfermedad mortal, cuando prohibió la compra de ventiladores a empresas estadunidenses, cuando dejó barcos de petróleos en el mar? ¿Dónde es­taban cuando más el pueblo los necesitó? La principal ayuda huma­nitaria para los cubanos sería la eliminación del bloqueo. Si no estás de acuerdo, no eres hu­mano, ni quieres ayudar a nadie. Casualmente son los mismos que pusieron el grito en el cielo cuando Cuba ayudó al buque inglés porque nadie quiso hacerlo…

Los cubanos somos solidarios de por sí. No necesitamos corredor humanitario oportunista con claros fines políticos cuando tenemos miles de hermanos en todas partes siendo ese corredor humanitario sin tanto bombo y platillo por años. Hay organizaciones de solidaridad con Cuba que llevan años enviando donaciones y durante la pandemia no han cesado. Son públicos los proyectos, organizaciones, ONG e iglesias que envían ayuda a Cuba. Si quieren ayudar, ¿por qué nunca se han puesto en contacto con estas organizaciones y grupos de cubanos? ¿Por qué ahora hacen directas y cartelitos haciéndose los héroes, mientras han sido cómplices de los abusos más grandes contra el pueblo de Cuba? Desde Italia, Canadá, Islas Canarias, España, Inglaterra, Alemania, Panamá… han enviado insumos y ayuda verdaderamente humanitaria, desde fármacos, je­ringas, hasta dinero. Y siguen armando contenedores para enviar, esquivando las trabas que impone el bloqueo para hacer llegar el cargamento a puerto cubano. A ellos, nuestro más sincero agradecimiento.

Cubanos residentes en Canadá enviaron insumos a la isla

Duele mucho cada vida que se pierde, duele mucho la situación de hospitales y centros de aislamiento, duele mucho la escasez, pero no somos ni remotamente el peor país de la región. Aunque la matemática me parece inoportuna cuando se trata de vidas humanas, es hora de mostrar datos para quienes quieren vendernos el caos y el abandono. Estos datos son de ayer, pero la situación no ha cambiado mucho, o al menos no para bien.

Miami Dade (sólo 2 millones 717 mil habitantes) ha tenido 504 mil casos de coronavirus y 6 mil 472 muertes (1.28 por ciento de los casos confirmados).

En Florida (el doble de habitantes que en Cuba) han tenido 37 mil 895 muertos. ¿Pedimos ayuda humanitaria para la Florida?

Madrid (6 millones 752 mil 763 habitantes) ha tenido 739 mil casos y 15 mil 469 muertos (2.09 por ciento de los casos confirmados). Río de Janeiro (6 millones 748 mil habitantes) ha tenido 973 mil casos y 56 mil 321 muertes (5.78 por ciento de los casos confirmados). De ayer para hoy casi 200 muertes más. La región metropolitana de Chile (7 millones 112 mil 808 habitantes) ha tenido 661 mil casos y 17 mil 377 muertes (2.62 por ciento de los casos confirmados).

Podría mostrar más datos de la región y del primer mundo donde, con mucho menos habitantes, el manejo de la pandemia ha sido catastrófico y nadie ha pedido la ansiada intervención humanitaria.

Luego está Cuba (11 millones 333 483 habitantes) que ha controlado la pandemia por más de un año sin que colapsen los sistemas de salud. Ha presentado 218 mil 396 casos y mil 431 muertes (0.65 por ciento de los casos confirmados).

Cuba no tiene las condiciones ni está remotamente cerca, según la ONU, para pedir o aceptar una intervención humanitaria. No hay un conflicto bélico, ni estamos cerca de la media del mal manejo pandémico en la región. No me prestaré para ingenuidades tontas y campañas orquestadas.

Estudiantes chinos enviaron medicinas a Cuba

Sobran ejemplos de ayudas humanitarias que terminaron en intervenciones militares y derrocamientos de gobiernos con intereses económicos detrás y miles de muertes civiles, a pesar de que la ONU estipula que debe existir el respeto a la soberanía. Por citar algunos tenemos a Panamá, Yugoslavia, Haití, Irak, Libia. ¿Quién estuvo detrás, directa o indirectamente, de esas ayudas humanitarias? Los abusadores de siempre que no nos dejan vivir en paz y que ahora dicen preocuparse por nuestro bienestar. Cinismo político y oportunismo imperial.

Me niego a ser usada. Toda ayuda es bienvenida y el agradecimiento será eterno. La solidaridad de los grupos foráneos que no han parado de buscar las vías para enviarnos insumos son la verdadera ayuda humanitaria, el único corredor humanitario que ha existido hasta ahora. Las organizaciones, las vías, los mecanismos existen, la intención está. Si quieren ayudar a sus hermanos cubanos, háganlo de corazón y desinteresadamente, como sólo puede ser la verdadera solidaridad. Cuba necesita de todos, pero para hacer por ella. Dejen de figurar en redes que aquí hay vidas que salvar.

Profesora de clarinete y estudiante de música de la Universidad de las Artes de Cuba.