Crisis futura


Ari Salgueiro

Uno de los problemas más graves que enfrenta México es, sin duda, el del campo de trabajo para los egresados de las universidades.

Son muchos los llamados y pocos los escogidos, pues el mercado de trabajo en el país es bastante árido y por lo tanto, la gran mayoría de los jóvenes que terminan una carrera universitaria pasan a engrosar el llamado “mercado industrial de reserva”.

Contrario a lo que se pudiera pensar, este no es un problema privativo de los países del tercer mundo, también afecta a las naciones del llamado bloque desarrollado.

Se sabe que en la actualidad el crecimiento de los puestos de empleo no es directamente proporcional al aumento del número de titulados universitarios y que la consecuente crisis de desempleo es una gran preocupación en el mundo.

Graduates in Cap and Gown

La crisis se nota sobre todo cuando las empresas y sus líderes empiezan a insistir en que la oferta actual de candidatos no cubre su demanda de talento.

De acuerdo con un estudio de Workforce Solutions Group, del St. Louis Community College, más de 60 por ciento de las empresas contratantes afirman que hay una falta de “habilidades comunicativas e interpersonales” por parte de los candidatos.

Un alto porcentaje de gerentes de diferentes empresas en todo el mundo, dicen que los candidatos de hoy en día no son capaces de pensar de forma crítica o creativa, resolver problemas o escribir correctamente.

Efectivamente. A pesar de que las empresas son las que están en posición de decidir, siguen sin encontrar lo que buscan, algo que nos plantea la siguiente pregunta: ¿se trata de una crisis de empleo o de educación?

De acuerdo con ese estudio, el déficit actual se refiere a una ausencia de aptitudes necesarias, tanto para la clase trabajadora como para la clase ejecutiva. “Las instituciones educativas tal vez enseñen algo de estos elementos en la era digital en que vivimos, pero las escuelas deben incluir tanto habilidades técnicas como sociales en sus programas, lo que derivará en una generación de candidatos mejor preparada y un sector laboral reforzado.”

universitarios Desempleados

Señala también que la gran mayoría de las instituciones educativas siguen sin preparar adecuadamente a sus alumnos para liderar, cooperar con compañeros o trabajar por el cambio positivo en el mundo. Habilidades tales como la resolución de problemas, el liderazgo, el trabajo en equipo, la empatía y la inteligencia social y emocional siguen quedando fuera del programa de la mayoría de escuelas, lo cual hace que el déficit de habilidades sea cada vez más grande.

En una entrevista para el New York Times realizada en febrero de 2014, Laszlo Bock, vicepresidente de Recursos Humanos de Google, afirmó que el sistema de evaluación y puntuación de los exámenes son criterios sin valor en el campo de la contratación y que casi el 14 por ciento de algunos equipos de Google están formados por trabajadores sin formación universitaria.

Hay una serie de características que, a la hora de contratar, hacen que las empresas de todo el mundo se fijen más en unos candidatos que en otros: las dotes de liderazgo, la humildad personal e intelectual, la capacidad para atribuirle un propósito al trabajo y la capacidad de tomar posesión en cualquier tarea encomendada.

Bock también asegura que aunque podemos preparar a nuevos empleados para muchas habilidades técnicas, un candidato sin dichas habilidades personales no tiene ninguna posibilidad.

Así que, lo que actualmente se requiere es un esfuerzo de cooperación por parte de las empresas y los líderes educativos para diseñar las directrices que más urgen para el futuro de la educación.

desempleo para todos

Debido a que la población activa y las habilidades cambian constantemente de forma rápida, los líderes de las políticas educativas, sistemas universitarios e industrias deben trabajar juntos para crear una estrategia de “gestión de talento” a nivel nacional, con el objetivo de construir un sector laboral competitivo.

Es decir, ahora, más allá de las habilidades técnicas que requiera un trabajo, es necesario fomentar proactivamente las habilidades “de cambio” como la empatía, la creatividad y el liderazgo entre los actuales y futuros empleados, y modificando el sistema educativo para proporcionar habilidades técnicas que puedan serles útiles en un futuro de cara al mercado, para de esta forma, conseguir acabar con el creciente déficit de talento.