¿Charly?: terrorismo saudiárabe y cinismo occidental


Víctor M. Toledo/La Jornada

 Una vez más, las masas privilegiadas e ilustradas de Europa se quedan en la epidermis de la realidad, y con ellas buena parte del mundo moderno, todos manipulados por los medios dominantes de la comunicación global. El deleznable e irracional acto que ha dejado sin vida a los caricaturistas franceses ha sido masivamente repudiado. Sin embargo, esos actos se han quedado anclados en el derecho a la libertad de expresión, sin preguntarse cómo, cuándo y de dónde surge el terrorismo que busca suprimirlo. Se ha soslayado que el terrorismo musulmán, que crece poderoso e inexorable, es tolerado, aupado, consentido e incluso alimentado y promovido por Occidente y especialmente por Estados Unidos. Veamos.

Imagine el lector un país del tamaño de México o de toda la Unión Europea, habitado por unos 30 millones, donde un solo individuo, el rey, es al mismo tiempo el poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, donde los partidos políticos están prohibidos y donde jamás se han realizado elecciones. Imagine que los ministros y los gobernadores son nombrados también por el rey, entre los príncipes de su propia familia, y que la Constitución que rige es el Corán, texto religioso escrito en el año 632. Suponga que, por tanto, la mayor parte de las libertades fundamentales, comunes a toda sociedad moderna están prohibidas o seriamente limitadas: hay una sola religión y existen la pena de muerte, la opresión de las mujeres, el odio a la diversidad sexual y la policía religiosa. Compruebe la existencia de fuerzas armadas con 600 mil soldados y un formidable aparato de espionaje e inteligencia. Si usted, lector(a), piensa que esto es ficción, está completamente equivocado(a). Esa sociedad existe y subsiste y es paradójicamente una creación de la civilización occidental. Se llama Arabia Saudita (o Saudiarabia) y no sólo es el centro geopolítico y la cúspide del mundo musulmán, sino que es el país con los mayores yacimientos de petróleo, la nación más rica del orbe, y según numerosos estudiosos, estrategas y políticos, el núcleo procreador, impulsor y sostenedor de los principales movimientos terroristas islámicos, desde Al Qaeda hasta el ISIS.

Las noticias que proceden de esa teocracia islámica, son de doble índole: o informan de los nuevos excesos, glamorosos, extravagantes y obscenos de las élites siempre masculinas que nadan en petróleo, oprimen a sus mujeres y adoran a Alá, o dan fe de las largas cadenas de atropellos a los derechos ciudadanos. Cada semana las organizaciones Human Rigths Watch y Amnistía Internacional revelan nuevos casos. Durante 2014, fueron decapitadas 83 personas por homicidio, violación, tráfico de drogas o brujería. Allá la homosexualidad se paga con la muerte, y la movilidad de las mujeres depende de maridos, padres o hermanos. Destaca el caso del bloguero Raif Badawi, azotado públicamente cada viernes (hasta llegar a mil azotes) y sentenciado a 10 años de prisión y una multa de 250 mil dólares por exigir en las redes sociales su derecho a la libre expresión (ver denuncia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos). Sobresalen también: la mujer detenida por asistir disfrazada de hombre a un partido de futbol, el joven expulsado del país por ser demasiado bello y el encarcelamiento de dos jóvenes mujeres por manejar un auto. La sharia, o ley religiosa, prohíbe que las mujeres conduzcan autos, exhiban sus cuerpos o lancen miradas sensuales. La opresión sexual alcanza en el país más rico del mundo su mayor tiranía.

TOLEDO JUAN CARLOS....

Es desde esta sociedad enferma, ideológicamente congelada en el tiempo, pero rica y poderosa en términos económicos, tecnológicos y militares desde donde se procrean redes de terror contra todas las naciones con valores diferentes a ella. Este mundo aberrante y demencial, levanta ya una muralla alrededor de sus fronteras, un muro de 3 mil kilómetros con torres de vigilancia, cámaras de radar y visión nocturna… para evitar el terrorismo. Arabia Saudita es, finalmente, el principal aliado de Europa, Japón, Canadá y Estados Unidos, la nación consentida adonde viajan el rey de España con empresarios en busca de negocios, con quien Angela Merkel arma proyectos, y el segundo consumidor de la industria militar canadiense. Es el país que las gigantescas corporaciones de Occidente equipan en todo. El cinismo de Occidente ante esta dictadura petrolera es directamente proporcional a los miles de millones de dólares que obtienen sus corporaciones haciendo negocios.

¿Veremos a los caricaturistas de Charlie Hebdo publicando algún cartón sobre el rey y el régimen saudí y sus aliados de Occidente? ¿Habrá manifestaciones europeas exigiendo a sus gobiernos la aplicación estricta de los derechos humanos en Arabia Saudita? Como ha señalado De Sousa Santos, la libertad de expresión tiene diferentes interpretaciones, y cada una decide qué decir y qué callar. Mientras, el nuevo número de Charlie Hebdo, elaborado a la velocidad de la luz, ha pasado de 45 mil a más de 3 millones de copias, sin incluir sus traducciones a varios idiomas. Mientras, cuando busco ese nombre en la web, aparecen decenas de ofertas comerciales, y pronto habrá camisetas, plumas, vasos, banderas, calendarios, ropa interior, campañas, agendas, fotos y servicios sexuales en nombre de Charlie Hebdo. Todo a precios accesibles y en apoyo a la revista. Mientras tanto.

TOLEDO MUJERES EN ARABIA...